La Niña (fenómeno meteorológico)

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Fenómenos atmosférico La Niña
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Concepto:Fenómeno de interacción océano-atmósfera, se caracteriza por la aparición de temperaturas oceánicas superficiales inusualmente bajas.

Fenómeno atmosférico La niña. Es un fenómeno de interacción océano-atmósfera que se caracteriza por la aparición de temperaturas oceánicas superficiales inusualmente bajas en el centro y este del Océano Pacífico ecuatorial.

A modo de introducción

Aparte de los ciclos determinados por la rotación de la Tierra en torno a su eje y alrededor del sol (ciclo diario y anual), las condiciones meteorológicas y climáticas en un cierto lugar cambian continuamente como resultado de la acción de diversos factores de origen atmosférico y oceánico. Existen algunas fluctuaciones relativamente lentas del comportamiento de la atmósfera, que están asociadas a cambios en las condiciones oceánicas en la región tropical del océano Pacífico. Una de ellas es la denominada Oscilación del Sur. A continuación analizaremos esta fluctuación natural y su relación con el fenómeno La Niña.

Definición

El fenómeno La Niña es la oposición al fenómeno El Niño. Las anomalías climáticas que se producen con La Niña no son tan notables como las que se observan durante El Niño. Durante este fenómeno se origina temperaturas más frías que las normales sobre el Océano Pacífico. Además, se favorecen entre otros los siguientes procesos:

  • La corriente fría de Humboldt se desarrolla mejor sobre la costa sudamericana
  • Aumenta la turgencia de agua fría frente a las costas peruanas con un gran contenido de nutrientes que favorecen el desarrollo de los peces y, por lo tanto, se incrementa la industria pesquera de la zona.
  • La acción combinada de los alisios de ambos hemisferios favorece la turgencia de aguas frías a lo largo de la línea del Ecuador, separando dos grandes lenguas de agua caliente tropicales a ambos lados de dicha línea.
  • Los vientos alisios incrementan su intensidad y provocan mayor transporte de agua caliente superficial hacia el oeste.
  • Se produce un importante calentamiento de la temperatura del agua de mar superficial cerca de la región insular-continental de Indonesia, favoreciendo el desarrollo de mayor nubosidad y el incremento de tormentas y lluvias en la región.
  • Se incrementan los ciclones tropicales del Caribe.

En Latinoamérica se pueden destacar los siguientes efectos:

  • Disminución de las precipitaciones sobre el centro y el este de Argentina, Uruguay, sur de Brasil y Paraguay. Lo que contribuye para que disminuya el nivel de altura de los ríos y, en consecuencia, se reduzca la probabilidad de inundaciones importantes.
  • Aparición de áreas con déficit de precipitación en Cuba.
  • Aumento de las precipitaciones en el nordeste del continente americano.
  • Incremento de las precipitaciones en la región del altiplano y noroeste argentino.

Características

Como se dijo con anterioridad, el fenómeno La Niña se desarrolla cuando la fase positiva de la Oscilación del Sur alcanza niveles significativos y se prolonga por varios meses, como por ejemplo en 1973, 1988, 1998, y se caracteriza entre otras condiciones anómalas, por las siguientes, que son esencialmente opuestas a las de los episodios El Niño:

  1. Disminución de la presión a nivel del mar en la región de Oceanía y aumento de la misma en el Pacífico tropical y subtropical junto a las costas de América del Sur y América Central. Esto contribuye a aumentar la diferencia de presión que existe entre ambos extremos del Pacífico ecuatorial
  2. El aumento de la diferencia de presión, entre la costa de América del Sur y Oceanía, hace que los vientos alisios se intensifiquen, lo cual a su vez aumenta la eficiencia del proceso de turgencia de aguas profundas relativamente más frías a lo largo del Pacífico ecuatorial.
  3. Los vientos alisios anormalmente intensos ejercen un mayor efecto de arrastre sobre la superficie del océano aumentando la diferencia de nivel del mar entre ambos extremos del Pacífico ecuatorial. De este modo el nivel del mar disminuye en las costas de Colombia, Ecuador, Perú y norte de Chile y aumenta en Oceanía.
  4. Como resultado de la intensificación de la turgencia de aguas relativamente frías a lo largo del Ecuador, la temperatura superficial del mar disminuye por debajo del valor medio climatológico. La presencia de aguas relativamente más frías en este sector constituye la evidencia más directa de la presencia del fenómeno La Niña. En general las máximas anomalías térmicas negativas son de una magnitud inferior a las que se registran durante los episodios El Niño.
  5. Aguas calientes en el Pacífico ecuatorial.

Efectos

La niña, como como se ha nombrado, se caracteriza por el enfriamiento de las aguas del Pacífico, causando al mismo tiempo el debilitamiento de los anticiclones marítimos y continentales, que son zonas de poca nubosidad y presiones atmosféricas que amainan las tormentas. De igual forma interfieren en la fuerza de la temporada ciclónica, la alta o baja presión en las Azores, la dirección de los vientos, las señales de lluvias en zonas como el Golfo de Guinea y las anomalías de la temperatura en el Atlántico.

Podemos decir, pues, que “La Niña” cambia el clima mundial ya que reduce las lluvias entre diciembre y febrero, dando lugar a inviernos muy secos en Cuba y zonas cercanas al impedir el desarrollo de las bandas de nublados con lluvias que anteceden la entrada de los frentes fríos. Provoca, a su vez, ciclones y huracanes que causan un efecto destructor sobre la población y la naturaleza. Lo único bueno que podemos encontrar en este devastador proceso es el aumento de la productividad marina de algas microscópicas llamadas fitoplancton, de oxígeno y macroalgas que sirven de alimentos a los peces.

Cuba, ciclones y sequía

Según las estadísticas, Cuba ha sido afectada este siglo por unos 100 ciclones, de los cuales 10 han sido grandes huracanes. Generalmente son las provincias centrales y occidentales quienes sufren las consecuencias, pues casi todos los ciclones de octubre a noviembre se forman en el mar Caribe Occidental acercándose al norte y al nordeste del país.

A estos sucesos hay que sumarle los trastornos creados por El Niño que causa fuertes lluvias, vientos y tornados. Durante su estudio en 1999, se descubrió que en el período lluvioso, de mayo a octubre, las precipitaciones se comportaron por debajo de la media histórica y se retrasó su comienzo debido al enfriamiento de las aguas y al cambio de sentido de los vientos. La Niña fue la causante de estos contrastes y tuvo como consecuencia un agravamiento del impacto de la sequía en zonas ya afectadas por El Niño. De esta forma, Cuba se ve inmersa continuamente en una lucha contra las fuerzas de la naturaleza, unas veces a causa de los ciclones y otra de las sequías. Ambos fenómenos atmosféricos no son exclusivos de Cuba, sino que afectan a toda la franja tropical debido a que la región del Atlántico Norte, incluidos el Golfo de México y el Mar Caribe se encuentran entre los cuatro lugares del mundo en cuanto a la formación de ciclones.

La República Dominicana

La Niña 1998-2000 es uno de los eventos más largo registrado en la República Dominicana. Durante los meses de abril, mayo y junio las precipitaciones registradas sufrieron variaciones en las diferentes regiones del país, el período de sequía se acentuó en el sur y este y las lluvias pertenecientes al período de transición de la segunda quincena de abril se retrasaron. Esto inició una serie de lluvias convectivas en mayo y algunas ondas tropicales débiles que a su vez produjeron algunas lluvias puntuales. Se desarrollaron también cumulonimbus, que dieron lugar a descargas eléctricas y precipitaciones locales intensas. Todas estas precipitaciones disminuyeron las zonas de sequía aunque se mantuvieron algunas áreas en el sur.

La República Dominicana ha presenciado también temporadas de ciclones tropicales. Su impacto comenzó el 10 de julio del 2000, siendo la principal amenaza las crecidas de ríos y las inundaciones de zonas bajas.

“Mitch” Y” George”, engendros de La Niña

Tanto “Mitch” como “George” fueron los misioneros de La Niña. América del Sur se ve afectada por la temporada de ciclones durante cada segundo semestre y el huracán “Mitch” es una evidencia de los primeros efectos de La Niña en estos períodos. Este último efecto dejó a su paso muerte y desolación en una zona que ya había sido castigada por la sequía de El Niño y que, aún en la actualidad continúa recuperándose tanto a escala económica como al social o al natural.

Otras zonas, como es el caso de estados de Arizona, Nuevo México, Texas, Oklahoma y Florida, han estado también amenazadas por las sequías. Finalmente, provoca durante el invierno corrientes de chorro en el centro y este del océano del pacífico y fuertes monzones en Australia, el suroeste de Asia y África.

El último fenómeno La Niña ocurrió entre 1995 y 1996, siendo el primer año el más huracanado pues ocurrieron 18 fenómenos ciclónicos, que lo caracterizaron como el año más frecuente del siglo. En 1996, incluso en lugares secos como San Isidro, se superaron las normas históricas de precipitaciones en un 200 y hasta un 300 %. A pesar de los efectos destructores que caracterizan a este efecto, su comportamiento e impacto no han sido muy estudiados, contrariamente al efecto de El Niño.

Actualmente grupos de estudio como el INETER (Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales) están comenzando a analizar estos casos, evaluando además sus efectos en primavera y postrera, ya que la temporada lluviosa tiene dos subperíodos con comportamientos distintos cuando ocurren estos fenómenos.

Es posible demostrar, pues, que “La Niña” está continuamente presente: los satélites muestran una pequeña línea azul de aguas frías sobre el Océano que se extiende desde Indonesia hasta las costas de América del Sur y que probablemente no tarde demasiado en mostrar de nuevo su poder.

Tabla 1. Listado de fenómenos La Niña ocurridos desde 1950 (fuente: Kevin E. Trenberth, diciembre 1997)

Fenómeno La Niña
Comienzo Fin Duración (meses)
Mar 1950 Feb 1951 12
Jun 1954 Mar 1956 22
May 1956 Nov 1956 7
May 1964 Ene 1965 9
Jul 1970 Ene 1972 19
Jun 1973 Jun 1974 13
Sep 1974 Abr 1976 20
Sep 1984 Jun 1985 10
May 1988 Jun 1989 14
Sep 1995 Mar 1996 7
Jul 1998 Jun 2000 23
Dic 2000 May 2001 5

El Niño y La Niña

Los fenómenos El Niño y La Niña están íntimamente relacionados, es decir, uno es el opuesto al otro. Los fenómenos que afectan las condiciones climáticas de ciertos sectores, pueden estar determinadas o influidas por distintas causas como son los vientos, las temperaturas, las precipitaciones, las variaciones en la presión atmosférica, etc. Pero pensando de manera muy personal no hay nada que afecte tanto el clima de un lugar o región como lo hace los fenómenos de El Niño y La Niña. Estos dos fenómenos afectan a una gran extensión de zonas geográficas cuando se presentan. Ambos fenómenos se vienen produciendo desde hace unos 5.000 años, sea en periodos cálidos como en periodos fríos y que están siendo afectados por el calentamiento general de la atmósfera (efecto invernadero). Si siguen aumentando las temperaturas globales, se pueden esperar fenómenos de El Niño y La Niña mucho más fuertes e intensos.

Durante el Niño, la termoclina está más cerca de la superficie en el E. En Australia e Indonesia hay sequía.

El ENOS

El ENOS es un fenómeno oceánico-atmosférico que consiste en la interacción del enfriamiento y del calentamiento anómalos de las aguas superficiales del océano Pacífico tropical con la atmósfera circundante. El ENOS consta, entre otros, de dos fenómenos oceánicos principales: el calentamiento atípico de las aguas tropicales del océano Pacífico, llamado popularmente fenómeno de El Niño, y, por otro lado, el enfriamiento atípico de las mismas aguas, fenómeno conocido como La Niña. A diferencia del Niño, La Niña se manifiesta con temperaturas más frías de lo normal en el Pacífico central y oriental, en la costa suramericana, como consecuencia de la reactivación de la Corriente Fría de Humboldt, la cual durante el fenómeno del Niño estaba represada. Las condiciones de la Niña recurren cada ciertos años y puede persistir hasta 2 años.

Durante la Niña, la termoclina está muy cerca de la superficie en el E. En Australia e Indonesia hay precipitaciones.

Típicamente, la Niña es precedido por una generación de aguas subsuperficiales más frías de lo normal en el Pacífico tropical. Las ondas atmosféricas y oceánicas moviéndose hacia el este ayudan a traer el agua fría a la superficie a través de una serie compleja de eventos todavía bajo estudio. Al tiempo, los vientos alisios del oriente se fortalecen, las corrientes frías de Perú y Ecuador se intensifican, y la temperatura de la superficie del mar cae por debajo de lo normal. La Niña tiene un impacto sobre los patrones metereológicos globales. Los cambios en la temperatura de la superficie del mar impactan en la atmósfera y modifican los patrones de circulación global, y por otro lado, alteraciones en la circulación normal de la atmósfera modifican las corrientes marinas y por ende la temperatura de la superficie del mar. Produce alteraciones en los regímenes normales de temperatura y precipitación, afectando así en mayor o menor medida las actividades humanas.

Fuentes

artículoFenómeno climatológico La Niña disponible en rincondelvago.com consultada el 9 de diciembre de 2011
artículoFenómeno climatológico La Niña disponible en centros4.pntic.mec.es consultada el 9 de diciembre de 2011