Accionar revolucionario del pueblo santiaguero en 1958

Accionar Revolucionario del Pueblo Santiaguero en 1958
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Fecha:1958
Lugar:Santiago de Cuba
Descripción:
En Santiago de Cuba el pueblo realizó acciones militares contra los soldados de Batista

Accionar revolucionario del pueblo santiaguero en 1958. La dirección del Movimiento 26 de julio priorizó la organización de milicias en Santiago de Cuba, por las características geográficas de este territorio y el peso e importancia de su lucha. Decidió formar cuatro escuadrones, tarea encomendada a los jefes que dirigían los distintos grupos de combatientes, agrupados en las diferentes Células de acción y sabotaje que existían desde meses anteriores.

Generalidades

Este proceso se desarrolló durante todo el segundo semestre de 1957, e incluso continuó ajustándose en los inicios de 1958; durante ese período, se produjo un lógico proceso renovador de sus miembros y de jefatura en cada escuadrón.

A lo largo de esos meses fueron creándose los mismos; todos no fueron formados al mismo tiempo y cada uno de ellos recibió el nombre de mártires que sus propios miembros escogieron o nombraron.

Historia

Durante los tres últimos meses, antes del 30 de julio, René Ramos se encontraba en Santiago de Cuba trabajando junto a Frank País en el movimiento revolucionario. Durante ese tiempo, pudo conocer los planes y tareas que el inolvidable “David” venía elaborando. Estas circunstancias y otros factores valorados por los miembros de la Dirección Nacional, incidieron en que Daniel fuera el designado para ocupar el cargo de Jefe de Acción Nacional del M-26-7.

Con relación a esta nueva designación, el 30 de julio se encontraban en Santiago de Cuba entre otros, por la dirección del Movimiento 26 de Julio: Vilma Espín, Agustín Navarrete y Taras Domitro, que ese día llegó a la ciudad, todos junto a René Ramos estaban en casa de Miguel Ángel Duque de Estrada. Un tema que afloró en esa conversación fue, quién iba a ocupar el cargo de jefe de acción del movimiento tras la pérdida de Frank. “Vilma Espín propuso a los presentes que fuera René Ramos, siendo aceptado por todos y “Deborah” envió una carta a La Habana, informando de la proposición y consultando la opinión de Armando Hart (Jacinto), Haydee Santamaría (María) y Faustino Pérez (Fausto); como respuesta estuvo la coincidencia de criterios con elegir a Daniel .

En una carta dirigida a Celia Sánchez (Aly) fechada el 1 de agosto de 1957, René Ramos. expresó: [...] En primer término debo informarte que me ha sido encargada la tarea de sustituir provisionalmente a nuestro querido David. Este acuerdo fue tomado por los compañeros de la Dirección Nacional aquí reunidos y en espera de la decisión que se adopte en su oportunidad cuando puedan ser consultados todos los miembros de la Dirección”.

Durante los primeros días de agosto de 1957, Daniel en su condición de jefe de Acción Nacional del Movimiento 26 de Julio, realizó un intenso intercambio de informes y circulares con los principales miembros de la dirección del movimiento en todo el país, con los mandos del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra y para los distintos responsables de los frentes en cada provincia.

En una de esas circulares expresaba, [...] “tenemos la imperiosa necesidad de impulsar la acción, a su más perfecta sincronización y procurando la mayor eficacia. Intensificar la propaganda y la labor de proselitismo; incrementar las recaudaciones, completar los cuadros obreros y militarizar los cuadros de acción”.

René Ramos sin dar tregua a los enemigos, prosiguió con los planes trazados de antemano para dar continuidad a la Lucha insurreccional, a la consolidación y el fortalecimiento del Movimiento 26 de Julio.

Desde inicios de 1957, Frank País venía elaborando los planes para concebir una Organización militar clandestina; en las circulares del 15 y 17 de mayo que “David” emitió, se demostraba que para el movimiento revolucionario era imprescindible concebir una estructura de ese tipo.

Precisamente, Daniel que conocía de estas ideas y planes, fue el encargado de llevarlas a la práctica. Durante los meses de agosto a octubre de 1957, se procedió a organizar y estructurar este cuerpo armado de la lucha clandestina, nacido en Santiago de Cuba.

Creación de las milicias

En una circular a los responsables del M-26-7, fechada el 10 de agosto de 1957, firmado por Daniel, expresaba: “Ha llegado el momento de militarizar a nuestros cuadros de acción e integrar las milicias que han de operar en pueblos y ciudades para llevar adelante nuestros planes nacionales”.

Para la organización de estas milicias se efectuaron varias reuniones en la casa conocida como La Cueva, edificio de apartamentos en Rey Pelayo # 160, donde residía el matrimonio Claudia Rosés La Francesa y Carlos Ortega, que tenian habilitado el sótano para uso del Movimiento Revolucionario.

En una de esas reuniones se acordaron pasos para la organización de las milicias, así mismo, se discutió y aprobó el reglamento y la planilla de inscripción para los miembros de fila, captación hecha sobre la base del principio de la voluntariedad. “Además, se organizó su Estado Mayor Nacional con cuatro compañeros: René Ramos como jefe de las milicias, Agustín Navarrete como jefe adjunto y con grado de Comandante, Taras Domitro cuartel maestre y Carlos Chaín como jefe de información.”

El primer escuadrón en formarse fue el Josué País, dirigido por Miguel Angel Manals (Kike); el segúndo fue el Hermanos Díaz, en homenaje a los hermanos Carlos Díaz y Emiliano Díaz Fontain, dirigido por Luis Clergé (Pomponio); para el tercero en organizarse se le dio la tarea a Armando García Aspuru, pero en la madrugada del 22 de octubre de 1957 fue detenido en su casa y apareció asesinado al día siguiente.

Luego de su muerte el escuadrón logró estructurarse tomando su nombre y dirigido por Salomón Albis (Oscar Ñico) y el cuarto escuadrón, el Millán Castilla en homenaje a Rafael Millán y Romelio Castilla, asesinados el 2 de septiembre de 1957, dirigido por Belarmino Castilla Más (Aníbal).

Esta fue su estructura inicial. El armamento con que contó fue por regla general de pequeño y mediano calibre, los cuales en su mayoría se obtenían de las operaciones comandos contra el enemigo; otros tipos de armas de origen artesanal –fueron confeccionadas por los propios milicianos, por lo que evidentemente, la correlación hombre armas fue muy pobre, así como gran desventaja numérica y de potencia de fuego con relación al ejército y a las fuerzas represivas de la tiranía, elementos que ponen de manifiesto el coraje, la valentía y audacia con que operaban los comandos de Milicias del M-26-7.

Acciones del comando de milicias del M-26-7

Entre las acciones que generalmente se organizaban y se llevaban a efecto, eran en un gran número de casos, Acciones de sabotajes,como colocación de bombas y petardos, ajusticiamiento a esbirros y chivatos, provocar agitación política y otras tareas que la dirección nacional del Movimiento Revolucionario ordenara.

En Santiago de Cuba se utilizaron decenas de viviendas que sirvieron como refugios, locales de reuniones, almacenes, centros de entrenamientos, botiquines, etc. El propio accionar de los milicianos fue posible en gran medida, porque en esta ciudad se manifestó el apoyo, la colaboración y la solidaridad directa o indirectamente de su pueblo, lo que reafirmó el Carácter popular de este brazo armado del M-26-7.

El gobierno desata su ira contra el pueblo

Las detenciones a decenas de jóvenes en sus propios hogares, en la Vía pública, centros de trabajo o de estudios, ponían en constante tensión a las familias santiagueras. El peligro de que fueran asesinados o desaparecieran estaban latentes a cualquier hora. “A doce familiares de Los Maceo que habitaban la vieja e histórica casa de sus antepasados, Casa natal de Antonio Maceo propiedad del Estado, se les ordenó desalojar la misma por acusación de conspiración contra el gobierno.”

Los tribunales de urgencias ratificaban condenas de prisión a gran cantidad de ciudadanos, acusados de actividades revolucionarias. Debido a esto existía entre la población el temor y al mismo tiempo la repulsa por la puesta en práctica de estos tribunales, que venían actuando como una de las formas de frenar o controlar el accionar del Clandestinaje y la Participación popular.

Desde agosto del 1957, el gobierno mantenía suspendida las Garantías constitucionales. Esto también fue utilizado como Estrategia política con el fin de justificar la forma arbitraria y abusiva con que actuaba todo el Aparato político, jurídico y militar representante del régimen existente.

Acuerdo de la junta de liberación de Cuba

En octubre de 1957 se firmó en Territorio norteamericano un documento denominado: Acuerdo de la Junta de Liberación de Cuba, conocido también como Pacto de Miami, suscrito por un grupo de organizaciones y Partidos políticos que negaban la legitimidad de la lucha armada por el M-26-7 y el Ejército Rebelde y por otra parte señalaban la forma en que se debía conducir la Revolución, así como el programa político que se pondría en practica después del triunfo.

La Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio conoció el texto de ese pacto y de inmediato se envió una copia para su Dirección Provincial en Oriente. En Santiago de Cuba, Armando Hart convocó a una reunión en la cual se ratificó lo acordado en La Habana: desautorizar a los firmantes del Pacto de Miami y no reconocer a la llamada Junta de Liberación.

En esta reunión se trató el rechazo de Raúl de Velazco, candidato de los “miamenses” para ocupar la Presidencia Provisional de la República, en caso de ser formado un nuevo gobierno, en su lugar los presentes en esa reunión acordaron proponer el nombre del Dr. Manuel Urrutia Lleó para el cargo de la presidencia provisional revolucionaria, quien fue localizado en su residencia santiaguera y citado para Avenida Manduley # 109 en el reparto Vista Alegre y allí Hart le comunicó esa decisión del M-26-7. Urrutia aceptó sin objeción alguna.

Armando Hart subió de inmediato a la Sierra Maestra para llevar esa propuesta a Fidel y que fue aceptada. En carta fechada el 15 de diciembre de 1957, desde la Sierra Maestra, se le comunicó a Urrutia en Santiago, que desde ese momento era el candidato para el cargo de Presidente Provisional de la Republica por el Movimiento 26 de Jlulio.

El avance de la revolución en 1958

El 7 de septiembre de 1957 nació en Santiago de Cuba el períodico Sierra Maestra. Sus principales fundadores fueron: Julio Quiala, Nivaldo Cause, Enzo Infante y Miguel Deulofeu, entre otros. Se editó de forma clandestina durante 15 meses ininterrumpidos, con una periodicidad semanal. “Fue editado en diferentes entidades públicas y casas particulares y se convirtió en el órgano provincial del M-26-7 para todo Oriente” .

El 24 de febrero de 1958, fue inaugurada la emisora Radio Rebelde, en La Pata de la Mesa y luego trasladada a La Plata en la Sierra Maestra. Esta emisora jugó un papel decisivo en las comunicaciones, informaciones y mensajes, tanto entre las fuerzas rebeldes, el Movimiento en el llano, así como para el pueblo en general.

También surgió en 1958 Vanguardia Obrera como Órgano clandestino del M-26-7, dirigido al Proletariado, exhortándolos a la unidad y a su incorporación a la lucha revolucionaria. Se editaba en Santiago de Cuba en diferentes casas y su director fue Calixto Morales.

Una de las tareas encomendadas al frente de propaganda para estos momentos, fue la de imprimir, en el Colegio de Maestros Normales y Equiparados de Santiago de Cuba, el Manifiesto 26 de Julio al pueblo de Cuba. Este documento fue reproducido en miles de ejemplares y repartidos por los canales de este frente con vista a la Huelga general, convocada para el mes de abril de 1958.

Tanto impresa como radial, la Propaganda revolucionaria clandestina ejerció dentro de la etapa de Lucha insurreccional funciones de gran importancia estratégica. Su poder informativo, movilizador y aglutinador fue esencial para mantener a todo el pueblo y a las fuerzas revolucionarias informadas de la verdad y de la realidad existente en el país, así como de la marcha de los acontecimientos.

Otro de los frentes del M-26-7 que mantenía su accionar, eran los grupos que formaban el apoyo y suministros a las fuerzas rebeldes en la Sierra. Durante esta etapa de fines de 1957 y durante el primer semestre de 1958, se esforzaban por tratar de incrementar sus aportes a la Lucha guerrillera.

Consecuencias positiva de la huelga de 1958

El 28 de enero de 1958 se produjo una manifestación popular en la que estaban presentes un grupo de estudiantes declarados en huelga, integrada por numerosos jóvenes, con el objetivo entre otros, de “pedir garantías por la vida de un grupo de presos que se encontraban en la Prisión de Boniato, entre ellos Armando Hart y Antonio Santos Busch”.

La Federacion de Estudiantes de Segunda Enseñanza santiaguera, acordó en febrero de 1958 mantener una huelga general indefinida en sus planteles, así cómo también en las Escuelas primarias superiores, con ella se protestaba por la represión a que estaban sometidos los jóvenes y en especial los estudiantes activos, los cuales eran objeto de maltratos y asesinatos por las fuerzas de la tiranía.

El accionar de la lucha clandestina del M-26-7 y dentro de él, los que pertenecían al frente de propaganda, también fortalecieron y cristalizaron en la práctica pasos transcendentales para el proceso revolucionario.

El primer número del Periódico Revolución, que había surgido a inicios de 1957 preparado en Santiago de Cuba por Frank País, pero en homenaje a la caída del gran líder el 30 de julio de ese año, se editó un número especial bajo el título Cae un combatiente y se levanta un pueblo. El periódico Revolución se convirtió en el órgano oficial del Movimiento 26 de julio para todo el país y fue editado quincenalmente en La Habana.

Las experiencias derivadas de la huelga realizada en agosto de 1957, sirvieron de base para demostrar que el pueblo santiaguero, era capaz de expresar públicamente su apoyo al movimiento revolucionario.

El M-26-7 insistía en la idea de que una Huelga general como parte de la estrategia para el golpe decisivo contra la tiranía, secundando a la acción armada, era necesaria en esos momentos, apoyándose en lo expresado en el párrafo # 2 del Manifiesto de los 21 puntos del M.26.7 al pueblo de Cuba que en fecha 12 de marzo de 1958 convocó a todos los trabajadores y a todo el pueblo a un Paro general nacional.

En Santiago de Cuba, los miembros de la dirección nacional, se dieron a la tarea de elaborar y precisar los planes para la organización y puesta en práctica del acuerdo tomado. En La Cueva, donde radicaba en esos momentos el Cuartel general del Movimiento 26 de Julio se desarrolló una reunión encabezada por René Ramos Latour y que por su importancia, asistieron una gran cantidad de dirigentes del M-26-7, de los niveles nacional, provincial y local. “Como parte de los acuerdos tomados en esa reunión, estuvo la creación de un Comité de huelga en cada municipio del país, los cuales estarían encabezados por el coordinador del M-26-7, su jefe de acción, de propaganda y la representación del Movimiento de Resistencia Cívica.

El frente obrero cobró en ese momento una mayor atención y prioridad por el movimiento revolucionario, esto hizo posible que los diferentes sectores se esforzaran por una mayor unión, en búsqueda de una organización que respondiera a sus verdaderos y legítimos intereses.

A tal efecto, se logró que a principios de 1958 fuera creado el Frente Obrero Nacional (FON). En Santiago de Cuba, después de varios encuentros, tuvo lugar una reunión en la Asociación de Reportes, situada en Heredia esquina a Carnicería, para dejarlo constituido y trazar la estrategia a seguir por el Movimiento obrero, una vez iniciada la huelga.

Entre las fuerzas a movilizar para el llamado al paro general, se encontraba el Movimiento de Resistencia Cívica (MRC), a quien se le pidió su apoyo moral y político y su colaboración con el movimiento revolucionario.

Por otra parte el Partido Socialista Popular (PSP), publicó un manifiesto en su boletín Carta Semanal titulado “Derrotaremos a la tiranía por la vía directa, a través de la acción desplegada de las masas y la huelga general”. (, respondiendo así al llamado de los representantes del movimiento obrero y del M-26-7, ratificando con esta posición, que el PSP estaba dispuesto a desempeñar un papel de mayor peso en la lucha política con la tiranía, en esos momentos.

Dentro de los planes trazados, se suponía que la fecha de inicio de la huelga se mantuviera en absoluto secreto y que la misma sería anunciada a través de una locución radial.

Pero era evidente, que la dictadura tenía conocimiento de la proximidad del acontecimiento, porque desde el 1 de abril, fue aprobado el Estado de Emergencia Nacional y el día 3 el Consejo de Ministros, aprobó tres leyes que autorizaban al orden público el uso de la fuerza contra cualquier tipo de manifestación.

El despliegue militar y de persecución por todo el país, se mantenían las 24 horas y en Santiago de Cuba el patrullaje y los registros se intensificaron con mayor rigor, incluso, fueron tomados militarmente varios puntos clave de la ciudad.

Referencias bibliográficas

  • José María Cuesta Bramiella: “Apuntes históricos sobre el Movimiento de Resistencia Cívica, mayo 1958”, Santiago de Cuba, archivo Comisión Provincial de historia PCC.
  •  Valentina Sánchez Silot: “Algunas consideraciones sobre la organización y desarrollo de la propaganda dentro del M-26-7”, trabajo de diploma. Facultad de Filosofía e Historia, 1987. Universidad de Oriente, (inédito).

Véase también

  • Testimonios de Marina Malleuwe: Museo “Frank País” y de Angelita Montes de Oca en la obra “Frank; sus últimos 30 días” de Yolanda Portuondo, pp. 95 – 96.
  •  Estudio de los documentos pertenecientes al Fondo de René Ramos Latour, entre ellos: Circular a las direcciones provinciales y municipales del M-26-7, Santiago de Cuba, septiembre 15- 1957; cartas a Alejandro, sept 15 y octubre 3 - 1957; enero 21 - 1958, entre otras.

Fuentes

  • Historia del municipio Santiago de Cuba: Equipo de investigaciones históricas del comité municipal del PCC , Santiago de Cuba; Comisión de Asuntos Históricos del Comité Municipal del PCC, Santiago de Cuba,2006