Carbunclo bacteriano

Carbunclo bacteridiano
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El carbunclo bacteridiano: es una enfermedad infecciosa aguda, febril, que es producida por el Bacillus (Bac.) anthracis y se presenta con carácter esporádico o enzoótico; afecta a todos los mamíferos, incluido el hombre, se caracteriza por presentar muerte súbita, con arrojamientos sanguinolentos por los orificios naturales, en los cuales se encuentra presente el agente etiológico.

Agente etiológico

Es una bacteria denominada Bacillus anthracis, cuya característica particular es la de presentar cápsula y producir unas toxinas que son las responsables de la muerte del huésped. Además esta bacteria, cuando entra en contacto con el oxígeno, forma una espora que es una forma resistente a las condiciones climáticas severas y que le permite sobrevivir en el medio ambiente. Estas esporas pueden permanecer viables en la naturaleza durante largos períodos de tiempo en alimentos secos, subproductos animales como lanas y cueros, objetos contaminados y suelo. Cuando ingresan al organismo animal reconstituyen la forma vegetativa con toxinas, responsables de la muerte de los animales.

Sintomatología

El signo más característico del carbunclo es la muerte súbita en bovinos, ovinos, caprinos y rumiantes silvestres. Pueden ser observados con síntomas clínicos de enfermedad como:

  • Vacilación al andar
  • Temblores
  • Dificultad respiratoria.

La mayoría de los animales es encontrado muerto con marcado meteorismo, escaso rigor mortis, arrojamiento sanguinolento por ollares y ano, entrando en rápida descomposición.

  • En los équidos la presentación es aguda con síntomas clínicos reconocibles tales como cólicos, depresión, debilidad muscular y tumefacciones en cuello y abdomen.

Transmisión de la enfermedad

  • La vía mas frecuente de infección en rumiantes es la digestiva. Los esporos ingresan a través de pastos, concentrados o harinas de hueso contaminados. Una vez dentro del organismo los esporos germinan y comiezan a invadir los diferentes tejidos del organismo hasta producir la muerte.
  • El agua puede ser fuente de infección si se contamina con restos de cadáveres infectados o bien como consecuencia de inundaciones, donde el agua vehiculiza esporos de zonas en las que el suelo presenta alta infección de esta bacteria.
  • Las moscas y otros insectos pueden albergar bacilos de carbunclo y ser transmisores mecánicos de la enfermedad a través de picaduras, desarrollando en estos casos lesiones cutáneas.

Control y prevención

Si llegaran a observarse animales enfermos en la etapa temprana de la enfermedad, se puede intentar su tratamiento con las presentaciones combinadas de penicilina-estreptomicina o bien con oxitetraciclina de larga acción. Si se sospecha estar ante un caso de carbunclo, se recomienda no efectuar la necropsia para evitar la diseminación de esporas. Se pueden tomar muestras de los arrojamientos sanguinolentos, muestrear un ganglio de fácil acceso (preescapular o precrural) o extraer un hueso metacarpiano. Estos materiales deben acondicionarse adecuadamente para no ser una fuente de contaminación durante su traslado al laboratorio. Los cadáveres deben quemarse o bien enterrarse a buena profundidad, para evitar la diseminación de los esporos en los suelos por parte de animales predadores. Evitar todo contacto de personas con los animales muertos o sus productos (evitar el cuereado de animales sin tener un diagnóstico preciso de su muerte), efectuar una buena desinfección de manos, ropas y calzado si se estuvo expuesto. La aplicación de la vacuna viva, esporulada y avirulenta (cepa Sterne) produce niveles de inmunidad adecuados para proteger a los animales susceptibles. Cuando ocurre un brote, la aplicación de esta vacuna permite detener la mortandad, pero esta protección ocurre entre los 8-10 días posteriores a su aplicación, de modo que durante este lapso todavía pueden producirse muertes. Si las condiciones de infección del campo son importantes, será necesario revacunar la totalidad de los animales a los 60 días de la primera vacunación.

Medidas a adoptar en los brotes de carbunco

En caso de producirse un brote de carbunco o la sospecha del mismo,

  • Aislar el establecimiento
  • Separar los animales enfermos y sospechosos
  • El personal encargado de atender a los animales debe entrar en los alojamientos sólo con ropas protectoras y debe estar informado sobre las medidas de protección epidemiológica y práctica de desinfecciones a realizar.
  • Se prohíbe que personas con heridas tengan acceso a entornos en los que existan animales enfermos o sospechosos de padecer carbunco
  • Está prohibido el sacrificio de animales enfermos o sospechosos. Las materias primas procedentes de los mismos se eliminarán de manera inocua


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