Historia del municipio Yara (1900-1940)

Yara desde 1900 hasta 1940
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Concepto:Se expone la situación político, económico y social de este municipio en este período de tiempo.

Yara desde 1900 hasta 1940. A principios del siglo XX, Yara era neocolonia de los Estados Unidos, pero muchos jovenes no estaban a favor del régimen y empezaron una lucha clandestina para derrocar el gobierno.

Años de inversiones norteamericanas en Cuba

1896------------------------------------------$ 50 000 000

1906------------------------------------------$ 160 000 000

La penetración y dominio del capital norteamericano, se hizo sentir con fuerza ruda en la costa sur de la provincia oriental siendo un objetivo de las compañías, el Zarzal de Yara pues a través de Daniel Costa Abad, español natural de Asturias, se establecen relaciones con la compañía Guantánamo Exploration Company cuyo presidente Montgomery Lewis radicaba en el Estado de Jawa, vecino de New York. Así comenzaba la explotación indiscriminada del subsuelo de esta región en 1905 por la ingerencia extranjera en 24 minas, 19 de cobre, 2 de plomo y 3 de manganeso las que aparecen relacionadas a continuación:

Vigia
Cota
Chellaz
La palma
Winchester
Rughy
Carlotica
Ghettenharn
Carlota
Cambridge
Cumberland
Liverpool
Oxford
Bristol
Richmond
Vihuela III
Salvador
Escuela
Winchester II
Vihuela IV
Richmond
Genoveba
Tamayo
Vihuela V

Todo esto pone en evidencia la entrada impune del capital foráneo en el país prevaleciendo el estadounidense, lo que fue deformado estructuralmente nuestra economía. Estas minas no se explotaron por muchos años, pero se sacó muchos minerales por el puerto de Manzanillo en los años de la Primera Guerra Mundial, posteriormente fueron abandonadas y volvieron a ser explotadas a partir de la década del 50.

En la primera década del siglo XX ocurre un acontecimiento económico verdaderamente valioso, la aparición del ferrocarril en Yara inaugurado el 28 de febrero 1910 así como la construcción de importante puentes en el año 1909 lo que permitió el incremento del comercio. Anteriormente las mercancías eran traídas de los almacenes de Manzanillo en carretas tiradas por bueyes por caminos verdaderamente intransitables. La situación se transformó, ahora rapidez, seguridad y se podían trasladar enormes cantidades de mercancías y objetos de diversos tamaños.

Observe el cuadro siguiente:

Décadas Bodegas Cantinas Tiendas mixtas Panaderías
1900 - 1910       8       0             3          0
1911 - 1920      17       1             3          1

Unido a la minería y al desarrollo del comercio siguió recuperándose el tabaco, aunque ya comenzaban a aparecer altas y bajas, dado el desarrollo que iba adquiriendo este cultivo en Pinar del Río y La Habana, donde ya se habían establecido modernas fábricas de cigarros y tabacos producto a las inversiones yanquis.

La industria azucarera en los inicios del siglo XX toma fuerzas, cerca de este poblado existía el central Sofía, donde laboraban muchos habitantes de este pueblo y el mismo era propiedad de los Alcinas. Yara vino a contar con un central de mayor capacidad de molida y más moderno que Sofía en 1924 cuando se construyó el Estrada Palma en el Zarzal, contando con la colosal cifra de 3 mil caballerías de tierra en el área denominada Gran Lote “La Sierra” integrado por tierras de Vega Grande, “Nagua”, Alegría de Almagro, Nagua Abajo, Guasimal, Soto longuito, Cidra, Santa Isabel, Santa Victoria, Sotolongo, Cabezada del Macío, Ciudad de Almagro, Arroyón, Cocuyo, San Andrés, Veguita y Vihuela, esto es equivalente a 40 260 ha que la gran parte de estas tierras no pudieron ser explotadas por la compañía, dada la ubicación de las mismas en una zona generalmente montañosa. Desde el punto de vista político el país tomaba el molde que habían seleccionado los norteamericanos, que se apresuraron en hacer bien las cosas, penetrando en la lucha del pueblo cubano arrebatándole la victoria, lo que constituyó un abuso de la fuerza, una gran arbitrariedad, se paseaban por las calles abusando de las mujeres, hombres y niños como en Baracoa donde se desarrolló un enfrentamiento entre los marines yanquis y los hombres de esta localidad que salieron en defensa en las fincas y hacían fechorías sin pedir autorización, en Holguín asesinaron un sargento de apellido Drigg, en Jiguaní asesinaron a un niño, mientras que en Manzanillo deambulaban por los barrios y se dedicaban a realizar las prácticas de tiro en plena calle resultando heridas más de tres personas.

Al producirse la intervención norteamericana gobernaba en Yara desde 1879 una junta administrativa que se guiaba por el artículo 86 de la antigua Ley Municipal. Los efectos de la intervención llegaron y es designado por el gobernador como juez municipal el Capitán Mambí Lorenzo Puebla el 11 de junio de 1899. El 10 de julio de 1901 se organizan las elecciones y es renovada la junta administrativa quedando esta vez bajo la presidencia del señor Rafael Puebla quien contó con cuatro vocales:

  •  Alfredo Ferrer.
  •  Aniceto Rodríguez.
  • Juan Socarrás.
  •  Rafael Benítez.

Aunque el mes anterior a las elecciones, el 5 de junio el congreso había aprobado la ley municipal donde se disponía la ratificación de los alcaldes electos en 1901 por el plazo de un año. Unido a estos mecanismos, a partir del 18 de octubre, comienza la reorganización de la Guardia Rural terminando la misma en 1903.

Ya en 1904 estaban constituidos en lo fundamental los dos grandes partidos que centralizarían en lo sucesivo la actividad política partidista de la burguesía cubana:

  • el Partido Liberal Nacional que daría cauce precisamente a la corriente nacional liberal.
  • el Partido Republicano que encauzaría la corriente republicano-moderado-conservadora.

En esta parte del territorio nacional, prevalecían las masas humildes e independientemente de que contó con muchos afiliados la corriente republicano-moderado-conservadora tuvo mucho más simpatías los liberales. Estos contaron a partir de la década de 1910 con un comité que fue liderado por el maestro de Yara Arriba, Santiago Figueredo Pérez oriundo de Islas Canarias y quien fuera un político consagrado.

La reelección de Tomás Estrada Palma el 20 de mayo de 1906 fue por la fuerza creando el llamado “Gabinete de Combate” el que se encargaría de utilizar todo tipo de presiones para que los empleados públicos de todas las dependencias y sus familiares votaran, a favor del partido. El que hiciera lo contrario perdía el cargo de que disfrutaba quedando cesanteado. Ante tales desmanes los liberales a fines de septiembre de 1905 abandonaron la lucha política y no se presentan a las elecciones. Las mismas constituyeron una farza que fue denunciada pues las alteraciones fueron notables, no coincidiendo las listas de electores con el número de habitantes y en muchos lugares la policía, los grupos de porristas o la Guardia Rural impidieron por la fuerza que los liberales votaran, mientras los moderados lo hacían cuantas veces quisieran. Estas anomalías provocaron la Guerrita de Agosto de 1906, al tomar las armas los liberales. En esta región del país hubo agitación, pues en un telegrama que le envió el alcalde de Manzanillo al gobernador de Santiago de Cuba con fecha 29 de noviembre de 1906 le decía textualmente:

“… puedo asegurar a usted que reina absoluta tranquilidad en todo el territorio, que toda la gente ha vuelto a sus ocupaciones ordinarias que la situación comercial industrial y agrícola continúa sus progresos y que la próxima zafra se prepara bajo buena perspectiva.”

Esto demuestra que como hubo un momento en que los trabajadores abandonaron sus puestos de trabajo producto a la situación que vivía el país. Realmente no reinaba tal tranquilidad, pues en una carta enviada por el gobernador provincial al jefe de la Guardia Rural con fecha 23 de noviembre de 1906 le comunicaba que debían recuperar las armas que habían llevado los revolucionarios alzados a la finca “La Herradura” en el barrio de Veguita. El jefe del escuadrón de Manzanillo le contesta lo siguiente:

“… tengo el honor de informar a esa jefatura que, cumpliendo sus instrucciones, me presenté en la finca “La Herradura” barrio de Veguita y no fue posible descubrir el lugar donde pudieran estar las armas y parque que se dice se encuentran en dichos potreros pudiendo tener noticias casi seguro de que los alzados no han depositado armas en lugar determinado, y que las armas y parque que no entregaron, las tienen en sus casas…”

Los elementos anteriores dan una muestra de que no hubo pasividad independientemente de que las grandes acciones se desarrollaron en Occidente en las provincias de Pinar del Río, La Habana y Matanzas. Estrada Palma al sentirse incapaz de acabar con la revuelta, renunció y pidió oficialmente la intervención de Estados Unidos en el mes de septiembre de 1906, demostrando su posición anexionista.

Desde octubre de 1906 hasta enero de 1909 ocupó la presidencia del país el agente designado en Panamá Charles Magoon quien cumplía las orientaciones de Teodoro Roosevelt. Una parte del pueblo de Cuba no aceptaba el dominio foráneo, pero no había fuerzas para enfrentarles independientemente de que hubo algunos choques como el sostenido el 3 de octubre de 1907 entre la Guardia Rural y un grupo antinjerencista entre los que se encontraban Urbano Guerra, Juan Céspedes y Nicolás Estrada en el Cerro Pelado perteneciente al barrio de Yara.

Durante el primer cuarto del siglo XX como expresión de la hegemonía de la gran burguesía antinacional prevalecieron los partidos Liberal y Conservador, los que se nutrieron con otras agrupaciones políticas. Sobre estos partidos que carecían de una base sólida el gobernador provisional durante la segunda intervención norteamericana de 1906 - 1909 opinó:

“… los lazos de los partidos no ligan mucho a los individuos en Cuba. Pocas son las bases, si es que hay algunas, que envuelvan puntos esenciales de la política nacional o verdaderas diferencias de principios políticos… Fácilmente se pasa de un partido a otro; un individuo puede ser liberal un mes y moderado al siguiente.”

El punto culminante de lo anterior se vió con el paso del dirigente liberal Alfredo Zayas al Partido Conservador en las elecciones de 1920 y la formación del cooperativismo político en 1925 por iniciativa del también liberal Gerardo Machado Morales que logró unir temporalmente a los liberales y conservadores. En lo social la situación que engendró la guerra, tuvo su repercusión en los lugares más apartados y distantes del interior, el hambre, la pobreza y las enfermedades reinaban por doquier, fueron los fieles aliados de la población.

Muchas zonas o localidades donde no había llegado aún cierto desarrollo en la industria y que la economía básicamente se sostenía de la agricultura como Yara, quedaron por cierto tiempo sin un basamento económico, sin un producto que la destacara en forma relevante. En estos años en que inicia la República Neocolonial con frecuencia cientos de personas emigraban hacia otras zonas en busca de trabajo y mejor atención médica.

Los alrededores de dicho poblado se nutrieron de pequeñas estancias que no lograban satisfacer las demandas de trabajo y en muchos casos de alimentos, gran cantidad de familias salían hacia otros sitios donde se desarrollaban los cortes de cañas por cortos períodos, pero que le permitían aliviar un poco el hambre, al llegar el tiempo muerto en su mayoría retornaban.

Según datos tomados del censo de 1907 Yara - Zarzal contó con una población de 4 596 habitantes y en un patrón aplicado el 30 de abril de 1915 la cabecera reportaba 2 522 habitantes pero en 1919 en el nuevo censo Yara cuenta con 2 649 pobladores, creciendo en cuatro años sólo con 127 habitantes lo que demuestra que el crecimiento poblacional fue lento. Este pobre crecimiento en los primeros años está dado por las emigraciones hacia otras zonas prósperas, la insalubridad y la ausencia de escuelas pues sólo existía una en Yara y otra en Veguita con algunas aulas en las zonas rurales lo que motivó el desinterés de muchas personas, era muy poco lo que podía brindárseles.

A medida que el primer cuarto del siglo avanzaba se notó cierto auge en las pequeñas parcelas, destacándose el cultivo de los frutos menores y el tabaco, lo que permitió que la población a través del pequeño comercio que se desarrollaba con Manzanillo lograra sobrevivir ante la situación que se le presentaba. Difícil fue para la mayoría los efectos de la crisis de 1920, el pueblo no tenía que comer, se carecía de poder adquisitivo, los obreros agrícola, que eran los que prevalecían, trabajaban y como todas las empresas se encontraban en bancarrota no tenían con que pagarle a esos obreros. Se pueden precisar algunos datos que demuestran la realidad existente en estos años, por ejemplo el Banco Nacional cerró sus puertas a causa de haber admitido créditos por $ 67 660 000 con sólo $ 1 500 000 en manos y para el mes de junio de 1921 ya habían quebrado 18 bancos en Cuba con una demanda total de $ 130 000 000.

En esta parte del país caracterizada por el subdesarrollo y el abandono no se dispuso de empleos suficientes para los trabajadores, que sólo tenían la posibilidad, al terminar la zafra, de dedicarse al trabajo en las estancias particulares; las familias temían al tiempo muerto, pues este significaba la pérdida de toda esperanza de obtener lo indispensable para vivir. El central Sofía en estos años no dispuso de dinero para pagarles a sus trabajadores, los sacos de azúcar de 325 lb eran vendidos en los pequeños comercios por el valor de 50 centavos evidenciándose los rigores de esta crisis.

Etapa de la crisis del sistema y el enfrentamiento de las masas a la reacción (1925 -1940)

Cuando finalizaba el primer cuarto de siglo en el país asume el poder el dictador Gerardo Machado, quien poniendo en práctica una política anti popular, logró el apoyo del imperialismo norteamericano de forma incondicional. Este gobernó haciendo uso de la fuerza y no aceptó la fundación del primer Partido Comunista Cubano, por lo que orientó la persecución, la represión y el asesinato de sus líderes como Julio Antonio Mella en 1929. Las masas populares, la intelectualidad y el campesinado, inician sus actividades revolucionarias constituyendo una oposición, un enfrentamiento al machadato a lo largo y ancho de toda la isla, por lo que a mediados de la década del 20 se fundan células comunistas en Manzanillo, Media Luna y Yara Arriba. En esta última su líder indiscutible, Miguel Ángel Figueredo Escalona, joven humilde dedicado a los menesteres del tabaco, establece relaciones y vínculos muy estrechos con los comunistas de Manzanillo, muchos de los torcedores que trabajaban junto a él proceden de allí, estableciendo contactos con Blas Roca Calderío.

Miguel Ángel Figueredo tuvo el privilegio de ser miembro y secretario del Comité Distrital de Manzanillo, donde más tarde entre marzo y abril de 1936 se orientó por el VI Pleno del Partido, aprovechando cualquier posibilidad legal producto a la situación existente, la formación de partidos locales, que permitió la fundación del Partido Agrupación Municipal Independiente (A.M.I) quien en las elecciones llevaría como candidatos a Mercedes Estrada y Pedro Zambrano, ambos de afiliación comunista. Al valorar la actividad realizada por este partido Miguel Ángel Figueredo señaló:

“…el Partido asumió como tarea principal hacer comprender que A.M.I era una organización popular y que tenía que vivir entre el pueblo y para el pueblo…”

La zona de Yara Arriba por sus actividades comunistas fue denominada la Checa o Moscú Chiquito. Los fundadores de estas actividades y de la primera célula fueron Romárico Castillo, los Figueredo y Miguel José González los que lograron incorporar a muchos campesinos en sus actividades, pues a partir de 1929 dentro de las funciones del partido estuvieron la creación de una asociación campesina. Entre los militantes de aquella célula se encontraban:

Miguel Ángel Figueredo Luis López Lorente
   José Antonio Figueredo        Elifio Figueredo
  Rosa Figueredo Espinosa          Ángel Garcés
  Leandro Figueredo Piñeiro       Nemesio Viltres
Romárico Castillo Maestre    Baldomero Rodríguez
   Julio Piñeiro Quintana   David Piñeiro Rodríguez
Luis Piñeiro Quintana Rafael Piñeiro
Celecio Ladrón de Guevara Santiago Figueredo
Raúl López Lorente Andrea Rodríguez Piñeiro

Destacando que no aparecen relacionados en su totalidad por estar integrada esta célula por muchos militantes.

La asociación campesina de Yara Arriba

Esta organización de base campesina surgió en 1929 y jugaría un papel importante en las aspiraciones campesinas apareciendo a lo largo y ancho del país y al igual que la del Jíbaro en Campechuela y a los denominados Guajiros de Pilón se proyectaron por:

  • Luchar por el desarrollo de la cultura campesina.
  • Garantizar una lucha sostenida por el arreglo de los caminos vecinales.
  • Exigir y luchar por la entrega de semillas y la diversificación agrícola.
  • La lucha por la unidad del campesinado para enfrentarse a los desalojos lo que constituyó el eslabón más fuerte de esta asociación.

A mediados de la década del 30 en un boletín de la sección cubana del Socorro Rojo Internacional, se denuncia al político de la oposición burguesa, Mustelier que estaba de acuerdo con otros políticos como Ciro León y Manuel Ramírez León quienes aprovechaban la Guardia Rural para despojar a los campesinos de sus tierras en Cayo Espino y Yara Arriba. Ante las protestas enérgicas de los campesinos que hicieron demostraciones y mítines responden con una persecución feroz a Miguel Ángel Figueredo y otros compañeros resultando uno prisionero el que fue llevado a Manzanillo lo pelaron, le pegaron y lo pasearon por todas las calles con un letrero bien grandes en sus espaldas que decía “ABAJO EL COMUNISMO”. Más adelante decía el boletín:

“… La unión de estos políticos demuestra claramente ante los ojos de los obreros y campesinos lo que es la oposición burguesa latifundista, nacionalista y los líderes del A.B.C que se unen para atacar los intereses de las masas explotadas… Mustelier, es Menocal, Mendieta y todos los dirigentes de la oposición a Machado que únicamente luchan por el poder…”

La reacción no pudo cumplir a cabalidad sus propósitos, en esta zona porque se trabajó en todas las vertientes. Existía un campesinado organizado dirigido por una célula comunista, que tomaba sus decisiones desde La Social, local donde se hacían las coordinaciones, recolectas, reuniones, ventas de bonos, discusión de documentos, entregas de propagandas y fiestas. El lugar se fue haciendo famoso y la rural empezó a sospechar por lo que las actividades más peligrosas comenzaron a realizarse en La Escondida, como su nombre lo indica era estratégico e idóneo, inspiraba confianza y seguridad a los revolucionarios que allí estuvieron, como por ejemplo:

La asociación de Yara Arriba prestó ayuda a los campesinos amenazados con el desalojo en Canabacoa y Jibacoa donde hubo enfrentamientos directos con la Guardia Rural, que tenía órdenes de detener vivos o muertos a los hermanos Miguel Ángel y José Antonio Figueredo por ser los precursores de los enfrentamientos armados.

En La Social se desarrollaron cursos para las mujeres de los campesinos sobre corte y costura y cuestiones básicas del hogar, que permitieron un mayor nivel de la cultura campesina cumplimentándose en partes el programa de la asociación que lograría sus mayores éxitos en la década del 40 al poder cumplir un anhelo de años, arreglar los caminos vecinales. Los logros alcanzados en los años 30 por este numeroso grupo de campesinos hubiera sido imposible sin las orientaciones sabias y firmes de los comunistas manzanilleros como Blas Roca Calderío, Paquito Rosales y Juvencio Guerrero quienes dedicaron tiempo de sus valiosas vidas para guiar a esa importante fuerza revolucionaria que fue ignorada, explotada y discriminada por los poderosos desde el surgimiento de la República.

La actividad del Partido Comunista en el territorio

De intensa y fructífera puede considerarse la actividad del Partido Comunista en el territorio yarense pues sólo el hecho de fundar una asociación campesina en 1929 representó un paso significativo para oponerse a los abusos de los latifundistas, políticos y terratenientes que aspiraban al mantenimiento de la explotación de las clases humildes.

En 1931 Blas Roca Calderío en una manifestación desarrollada en Manzanillo, hizo un llamado a los obreros para que se unieran y se organizaran para exigir y lograr los derechos que le correspondían. Para dar cumplimiento a esta orientación José Antonio Figueredo y Miguel Ángel Figueredo fundan una célula comunista para vertebrar y dirigir el movimiento obrero del central Estrada Palma, en ese mismo año en el lugar conocido por Manacal, la misma quedó integrada de la siguiente forma:

  • José Valdespino Pérez (Pepe) Presidente.
  • Minervino Vázquez.
  • Manuel Rodríguez.
  • Ernesto Seguí.
  • Elulogio Rodríguez.
  • Raimundo Valdespino Enamorado.
  • Andrés Valdespino Palma.
  • Rafael Valdespino Enamorado.
  • Juan de Dios Valdespino.

La labor de fundar nuevas células no se detuvo y en el año 1932 surge una nueva en Canabacoa, la que desempeñaría un papel importantísimo al apoyar las luchas del campesinado contra los desalojos de los colonos poderosos que intentaban con el desarrollo azucarero apoderarse de nuevas tierras que le permitirían ampliar sus colonias. El mérito más extraordinario de esta célula radicó en la solidaridad que manifestó en septiembre de 1933 con el Soviet de Mabay, donde hizo llegar productos alimenticios como viandas y leche para que los huelguistas resistieran el enfrentamiento contra la patronal. En la organización de esta célula participaron los mismos que habían fundados la de Menocal en 1931.

La Guardia Rural perseguía estas acciones y todo autor o sospechoso era reprimido cruelmente y un ejemplo lo constituye la detención de Elifio Figueredo, el que fue llevado por todas las calles de Yara recibiendo plan de machete, le pintaron la cabeza y le colocaron un letrero en al espalda que decía “ABAJO EL COMUNISMO” acción similar a la que había ocurrido a un compañero suyo en Manzanillo. Estas medidas llenas de arbitrariedades no detuvieron a los comunistas y en Veguita se desarrolló una huelga para apoyar al Soviet de Mabay en 1933 que junto a las manifestaciones de los obreros de Manzanillo, Santiago y Bayamo constituyeron ejemplos candentes de la solidaridad de los pueblos con la lucha de los humildes.

Al instaurarse el gobierno de Carlos Manuel de Céspedes (hijo) se proyecta, una nueva huelga en Veguita, dirigida por los comunistas que dentro de sus principales objetivos estuvieron enmarcados los siguientes: 

  • Acabar con los despidos de los obreros.
  • Evitar las rebajas de los salarios.
  • Exterminar de una vez con la apropiación de las tierras de los campesinos.
  • Crear un frente único de hierro para detener la brutal explotación de los obreros y campesinos.
  • Eliminar a Gustavo Bohorque bandido explotador insaciable de los trabajadores de Mabay.
  • Eliminar los nombramientos de dedos.
  • Incorporar nuevos miembros al Partido Comunista y a la Liga Juvenil Comunista.

La célula madre, se encontraba en Yara Arriba y sus acciones e ideas pasaron las fronteras del país. En 1936 al iniciarse la Guerra Civil Española, se agudizaron los enfrentamientos al intervenir las fuerzas italo-alemanas. Las lecturas, las propagandas les hicieron conocer el grado de injusticia y se solidarizaron con la justa lucha de este pueblo y las Brigadas Internacionales creadas para defender a ese pueblo. La solidaridad se manifestó con el acopio de dinero, envíos de tabacos y otros recursos. Al terminar la guerra en 1939 se recibió con grandes honores el luchador internacionalista Jaime Boffil en Yara Arriba, donde se realizó un acto de apoyo al pueblo español y de repudio a la amenaza fascista.

Las células comenzaron a fundarse en las zonas campesinas que tenían condiciones y en los centros que disponían de un número alto de trabajadores, por ello también surgió una célula en el central Sofía en al año 1931. La pobreza de estos barrios, hacía difícil la organización de los comunistas al carecer de fábricas o centros que dieran empleos a los obreros. Esto no quitó para que existieran militantes honestos en el pueblecito y que jugaron un papel valiente y decidido como el Galleguito Trigá, Santiago Figueredo y Alfredo Roca, quien distribuía propagandas y el periódico Hoy.

Las luchas más sobresalientes se desarrollaron en Sofía, en los inicios de la década del 30 para evitar que las cañas fueran llevadas para el central Estrada Palma, que molía las cañas de Sofía al paralizar su molida desde 1929 hasta la zafra de 1936 en que aparece como dueño de esta fábrica Teobaldo Rosell Silveira representante de la compañía S.A Estrada Palma Sugar Company.

Desarrollo de la situación económico-social (1925-1940)

El período comprendido entre 19251940 constituyó una secuela de la crisis permanente de la economía cubana, si se tiene en cuenta que predominó el estancamiento económico en estos años, que continuaron hasta el Triunfo de la Revolución. No quedó un rincón del país que no se estremeciera por los efectos que causó la crisis de 19291933.

Para Yara fueron años duros llenos de inseguridad, de desesperación para las masas, si se tiene en cuenta que desde el primer cuarto del siglo el tabaco que era su renglón económico fundamental, había comenzado a disminuir sus producciones y con ellos su cultivo, influyendo enormemente las medidas adoptadas por el gobierno contra los productores, el bajo precio y el desarrollo que iba adquiriendo este producto en el occidente del país, dicha situación se tornó aún más difícil a partir del 23 de enero de 1932 cuando se decretó oficialmente una ley que en su artículo número 25 establecía el aumento de los impuestos. Aquella ley realmente significó el golpe de muerte para los tabacaleros yarenses que comenzaron a disminuir sus producciones y salidas hacia otros mercados, como se demuestra en una información brindada por el vecino de Yara Maximiliano Pérez en el mes de septiembre de 1932 al gobernador de la provincia de Oriente. Reflejándose en la tabla siguiente:

Existencia anterior
Entrada
Despalillado
Salida
Existencia actual
      372 802 Lb
    0
       0
2 014 Lb
    370 788 Lb

Unido a este impuesto, no se le permite a los productores del tabaco establecer relaciones de comercio libremente, pues en ese año viaja por las costas de Manzanillo un súbdito americano llamado John P. Fortuny más conocido por Torpedo, al conocerse la noticia de sus andanzas por esta región, el gobernador de Santiago de Cuba ordena a la policía la detención inmediata del comerciante, que logró escapar y que sus objetivos en el viaje era comprar o adquirir el tabaco del barrio de Yara. El tabaco ante el estanco en que se encontraba, para darle una solución a la crisis se decide quemar grandes cantidades en la salida del pueblo con la esperanza de que en la próxima cosecha los precios mejorarían.

Otra vía utilizada fue la formación de un comité de protesta liderado por Estobal Puebla, dentro de las exigencias que demandaba este comité se encontraba la formación de una zona experimental del cultivo del tabaco. La finca escogida fue la de Crescencio Maza, a la que se le dio todas las condiciones necesarias o atenciones culturales, obteniéndose un producto de condiciones extraordinarias capaz de competir con cualquier mercado. Pero la ubicación del territorio era esencial por lo que aquella demanda de los vegueros no surtió efecto y a medidas que pasaba el tiempo el tabaco desaparecía en esta parte del país y crecía vertiginosamente en la zona de Vuelta Abajo. Por ejemplo en 1933 se sembraron en Pinar del Río 51 138 100 matas obteniéndose 3 546 tercios que ascendieron en 1934 a 9 642 en 238 fincas con un área total de 1 378 ha, su posición geográfica influyó positivamente en el auge experimentado, así como la calidad de su producto que era verdaderamente insuperable.

El desinterés de los gobiernos de turnos acentuaron la mono - producción, y la mono - exportación que unido a la inestabilidad política provocaban que en los pueblos pequeños como Yara con una población de 4 339 habitantes según el censo de 1931 y la mayoría de ellos carecían de empleos seguros, estos eran temporales, como los cortes de cañas, las labores en las estancias y el trabajo en las vegas que a medida que pasaban los años desaparecían. Perdiéndose una fuente de ingreso y de trabajo importante para la región, cientos de hombres comenzaban a emigrar para vender sus fuerzas de trabajo por míseros salarios.

La situación social continuaba atravesando malos momentos pues producto de la crisis de 19291933 quiebra el central Sofía paralizando su molida en 1929 para reiniciarla en 1936 afectándose enormemente los trabajadores agrícolas de la zona, los colonos y los obreros de la industria. Crecía de esta forma el tiempo muerto, los hombres partían hacia distintas direcciones en busca de trabajo por lo que muchos como José Maestre y Ángel Figueredo Carbonell (Tato) los sorprendió el Soviet de Mabay laborando en dicha industria pues carecían de trabajo en sus zonas de residencia.

El central Estrada Palma se ve obligado a paralizar sus máquinas en 19321934 moliendo al año siguiente. Esta paralización simultánea de Estrada Palma y Sofía entre 19321934 dejó a cientos de hogares en condiciones pésimas, pues los hombres que allí laboraban no tuvieron otra alternativa que emigrar dejando sus casas sin recursos algunos. La población vinculada a estos centrales esperaban con ansiedad que se iniciaran las molidas para poder obtener los alimentos y productos verdaderamente necesarios, razones que engendraron ciertos enfrentamientos pues la compañía Estrada Palma Sugar Company que había molido durante los años de paralización del Sofía sus cañas, pretendía seguirlas moliendo y para ello comenzaron a realizar sabotajes, colocaban hierros entre las cañas para provocar roturas, disminuían la velocidad de las máquinas para provocar deficiencias en la molida. Ante la magnitud de estos conflictos en 1938 se ve obligada a intervenir la Federación General de Trabajadores de Oriente (F.G.T.O) constituyendo una victoria para los obreros de Sofía que lograron moler las cañas en su central.

El 2 de septiembre de 1937 se aprobó la ley de coordinación azucarera, que no fue más que una política demagógica en la que participaron los hacendados y colonos ricos sin la participación de los trabajadores, los colonos medios y pequeños. En esta ley quedaba fijado el salario mínimo para los trabajadores de 80 centavos diarios y para los colonos la posibilidad de vender sus producciones a los ingenios y la estancia permanente en sus tierras. Esta ley promulgada influyó favorablemente en el entusiasmo de los obreros locales, que era lógicamente la política que perseguía el gobierno para lograr el apoyo de los obreros azucareros. No fue lo justo que se esperaba pues a cada colono se daría cinco arrobas y medias de azúcar por cada 100 arrobas de cañas entregadas y se excluían en el valor de las mieles finales y otros subproductos del azúcar, tenían a su vez que participar o contribuir en ciertos gastos tales como el flete y el almacenaje del azúcar que debían ser pagados solo por los hacendados, los obreros también tuvieron que contribuir y sus salarios fueron fijados por la cantidad de libras de azúcar señaladas a los colonos. El contenido de la ley resultó a todas luces insuficiente al extremo de que en muchos años no llegó siquiera al mísero salario mínimo de 80 centavos diarios, por estas normas poco equitativas establecidas en la ley de coordinación azucarera de 1937 se rigieron los ingresos de los colonos y los salarios de los obreros agrícolas en las zafras de 19381943.

Con el objetivo de tranquilizar a las masas, no solo fue aplicada la ley de coordinación azucarera sino que se proyectó la aplicación del plan trienal en 1937 por iniciativa de Batista. Esta medida también gozó del apoyo popular en todo el país y como es de suponer en la región de Bayamo y Manzanillo. Las masas que habían visto frustradas sus aspiraciones en las luchas por conquistar el bienestar popular, ven en este plan muchas de sus demandas solicitadas y que no habían tenido respuestas con anterioridad. El plan trienal fue el acto más notable de Batista para afianzar su figura y su partido, para ello formuló 176 promesas que debían ser cumplidas por el gobierno en un plazo de tres años. Las medidas eran múltiples y abarcaban los problemas socio-económicos más disímiles.

Este plan ideado por el Coronel Batista con el objetivo de lograr el apoyo en las zonas rurales, lo hacía con su acostumbrada astucia pues había comprendido que en las zonas urbanas podía ganar pocos adeptos, por lo que dirigió más de cien promesas para el campesinado de las que muchas nunca llegaron a cumplirse.

El 11 de agosto de 1937 se reúnen en Manzanillo más de 800 colonos de todo el país para discutir los acuerdos adoptados entre los hacendados y los colonos e iniciar la aplicación práctica. En esta reunión participan varios colonos cañeros liderados por el presidente de dicha asociación en la Estrada Palma Company Juan Cubeñas, de esta reunión conocieron pocos detalles los pequeños colonos y trabajadores que estuvieron al margen de este plan.

En la esfera educacional se fundó bajo los auspicios del Plan trienal una escuela o Instituto Cívico Militar en Cayo Redondo con la finalidad de amparar, proteger y educar a la niñez desvalida, huérfanos de padres campesinos, obreros, policías, miembros del ejército y la marina constitucionales y empleados públicos y privados que hayan muerto con motivo u ocasión de su trabajo o servicio, las matrículas se realizaron en los puestos de la Guardia Rural en las edades comprendidas entre 6 y 17 años.

Como se puede apreciar esta medida pretendía dar la imagen de la generosidad de Batista, pero la misma fue insuficiente en su magnitud, pues la mayoría de los niños quedaron sin la posibilidad de estudiar en aquella institución, que sólo fue una fachada en los planes eleccionistas del hombre fuerte en los intereses de Estados Unidos. Muchos jóvenes de las zonas rurales estudiaron en esta escuela como los hermanos Germán y Gregorio Figueredo, quienes serían más tarde combatientes del Ejército Rebelde.

En estos años que comprenden la década del 30, pudo existir un gran auge de la lucha revolucionaria en Yara, pues se fundaron varias células comunistas y hubo influencia directa en el territorio de Blas Roca Calderío y el Comité Distrital de Manzanillo. Pero la carencia de una clase obrera impidió que se desarrollaran acciones importantes dada la pobreza y abandono de este barrio, destacando que si existía un número considerable de pequeños comercios, que sus dueños llegaron a tener cierto poder económico, pero los que trabajaban fueron incapaces de oponerse a sus patronos, pues para trabajar de dependiente era un requisito fundamental ser familia o bien recomendado por lo que aceptaban generalmente el régimen duro de trabajo y los mismos salarios sin ningún tipo de oposición.

Lo anterior demuestra el por qué de las acciones significativas en las zonas rurales encabezadas por el campesinado y los comunistas en La Sal, Yara Arriba, Guatíbere, Manacal y Canabacoa, señalando que también se realizaron acciones fuertes en los centrales Estrada Palma y Sofía debido a la repercusión negativa que había traído para los obreros y colonos la política de restricción azucarera dada a conocer el 15 de noviembre de 1930 y que se aplicaría a aquellos ingenios que molieron por encima de 100 000 sacos de azúcar, por lo que se aplicó al Estrada Palma que molió en la zafra de 19291930 un total de 159 751 sacos de azúcar y al Sofía se le mantuvo su cuota pues aunque no molió en esa fecha sus cañas fueron recibidas por el Estrada Palma. Esta medida enardeció a los colonos que sólo pudieron cortar el 20% de las cañas que serían molidas. Los trabajadores agrícolas también se vieron afectados seriamente, pues los cortes mermaron al igual que los días de zafra, aumentando considerablemente el tiempo muerto pues la restricción limitaba la producción de azúcar, esta medida absurda sólo fue aplicada en Cuba. La misma agudizó las contradicciones de clases, constituyendo un factor determinante para la caída del dictador Gerardo Machado, quien había dominado al pueblo sobre bases crueles, sin piedad, respondiendo a los intereses norteamericanos. Esta parte del país respondió como se esperaba y hubo sus manifestaciones, aunque las grandes se produjeron en septiembre teniendo su máximo exponente en el Soviet de Mabay donde participaron muchos yarenses.

Fuentes

  • Archivo Provincial Santiago de Cuba. Fondo Gobierno Provincial, Legajo 877.
  • Archivo Provincial Santiago de Cuba. Fondo Gobierno Provincial, Legajo 48, Expediente 6.
  • Magoon, Charles. “Informe de la administración Provisional desde el 13 de octubre de 1906 hasta el 18 de diciembre de 1907”. Documento para la Historia de Cuba. Tomo 2, pp. 299-300.
  • Figueredo Escalona, Miguel Ángel. “Carta”. Instituto de Historia del Movimiento Obrero y la Revolución Socialista, La Habana.
  • Museo de Luchas Obreras de Manzanillo. Defensa Obrera Internacional, “Sección Cubana del Socorro Rojo Internacional” .
  • Museo Municipal Yara.