Yo seré la tentación: María de los Ángeles Santana

Yo seré la tentación: María de los Ángeles Santana
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Título originalYo seré la tentación: María de los Ángeles Santana
Autor(a)(es)(as)Ramón Fajardo Estrada
Editorial:Editorial Letras Cubanas
PaísCuba

Yo seré la tentación: María de los Ángeles Santana es una documentada investigación, sustentada en varias entrevistas realizadas por Ramón Fajardo Estrada a la artista, Premio Nacional de Teatro y Televisión: María de los Ángeles Santana. Además aparecen algunas de las crónicas y reseñas que aparecen en la obra son de la prensa nacional y extranjera de la época, fotografías y opiniones de personalidades de la cultura en Cuba y el mundo sobre el talento de la gran vedette cubana.

Sinopsis

En los últimos meses de 1999, la Santana tenía 85 años cuando comenzaron a hacerse las entrevistas, que luego serían recogidas en más de ochocientas páginas, en que se entremezclan fotografías, crónicas, reseñas de la prensa, cartas y otros documentos, Fajardo Estrada no solo testimonia la exitosa carrera profesional de la artista dentro y fuera de la isla, sino también presenta un auténtico fresco de toda una época.

En Yo seré la tentación: María de los Ángeles Santana el lector se acerca a la artista que debutó en 1938 en la empresa cinematográfica Películas Cubanas S.A. De ese periodo relata su biógrafo: “Participa en una película titulada Sucedió en La Habana y dirigida por Ramón Peón García. Después, integró el elenco de El romance del palmar, del mismo director. Otras dos cintas contaron con su actuación en esos años: Cancionero cubano y La última melodía, del cineasta español Jaime Salvador Valls, en las cuales la música de Ernesto Lecuona era predominante. Estas intervenciones fílmicas significaron la consagración primaria de María de los Ángeles en el arte cubano”.

La amistad con el maestro Lecuona también se evidencia en las líneas del volumen. La relación de ambos se extendería hasta la muerte del emblemático intérprete y compositor. Tal unidad queda demostrada en el epistolario Ernesto Lecuona: cartas —también de la autoría de Ramón Fajardo― “pues entre las últimas cartas que él escribe se hallan las dirigidas a María. Era una unidad caracterizada por la admiración mutua, el afecto y el amor. En la dedicatoria de una fotografía, Lecuona escribió «Gran amiga y orgullo nuestro». En esa frase se aprecian todos estos sentimientos”.

Gracias a los testimonios que conforman el texto se descubre que la Santana llegó a la radio en 1940, específicamente a CMQ, guiada por el autor de “La Comparsa” y “Damisela encantadora”. Luego, comienza a trabajar en otra emisora también importante de la época: la COCO-CMCK; ambas dirigidas por Luis Casas Romero. En ellas desarrolló una intensa actividad profesional.

En 1943, agrega Fajardo, tras su boda con Julio Vega, que se convierte en su empresario artístico, la actriz viaja a México donde la esperaba el maestro Eliseo Grenet. Allí hace cine, cabaret y tiene sus primeras presentaciones como vedette en el Teatro Lírico de México: “Las vivencias de María en el país azteca son fundamentales también para su crecimiento profesional. Son muy interesantes las valoraciones que hace sobre la compañía fundada por Grenet, los espectáculos que se exhibían y sobre el gran entrenamiento que exigían los cambios de la cartelera, en los cuales se pasaba de un género al otro con mucha rapidez. En esa nación tiene la posibilidad de compartir con figuras muy importantes del arte mexicano como Cantinflas, Jorge Negrete, Gloria Marín, etc. En el año 1945, después de obtener el reconocimiento del pueblo mexicano, decide regresar a Cuba”.

Datos del autor

Ramón Fajardo Estrada, nace en Bayamo, Granma en el año 1951. Es en la actualidad uno de los más importantes investigadores de la historia cultural audiovisual cubana, en lo que respecta a sus protagonistas. Licenciado en Periodismo. Vinculado a la radiodifusión nacional por más de tres décadas. Fundador en el 2000 de la Emisora Habana Radio de la Oficina del Historiador de la Ciudad, en la colabora. Ha publicado también las obras: Rita Montaner, (Editorial Letras Cubanas, 1993), Rita Montaner: testimonio de una época (Casa de las Américas, 1997 y Premio de la Crítica Literaria 1998, Déjame que te cuente de Bola (Editorial Oriente, 2011) y Ernesto Lecuona: cartas, (Ediciones Boloña).

Criterios sobre la obra

Nelson Dorr, Premio Nacional de Teatro, en el prólogo al libro escribe:

"Creo sinceramente que este volumen nos incitará a hacernos cómplices desde el instante en que caiga en nuestras manos y quizás hasta regresemos a él varias veces. Para los que la admiran será un deleite; para los buenos lectores, una feliz oportunidad de entretenimiento; y para los estudiosos, una fuente en la investigación de los anales artísticos criollos. Bienvenido este libro, lleno de pasión incalculable y de entrega total a la verdad que con mano amorosa supo recoger el autor.”

Fernando Rodríguez Sosa, escritor cubano

" Con Yo seré la tentación: María de los Ángeles Santana, Ramón Fajardo Estrada presenta –como es evidente—, en toda su riqueza y esplendor, la historia de una vida consagrada al arte. Más, estas páginas son, también, esa imprescindible fuente documental a la que deberá siempre acudirse, una y otra vez, para conocer, entender, valorar, un inapreciable capítulo de la más auténtica cultura creada en la mayor de Las Antillas.”

Jaisy Izquierdo, periodista del periódico Juventud Rebelde:

" Por eso, cuando cayó en mis manos el libro Yo seré la tentación, del periodista e investigador Ramón Fajardo Estrada, me adentré sin reparos en una lectura que resultó ser atrapante, guiada a través de las más de 800 páginas, por la conversación cálida y detallada de esta gran artista, que naciera precisamente en el mes de agosto hace un siglo atrás. Leer las memorias de la Santana, quien recibiera en 2001 junto a Rosita Fornés el Premio Nacional de Teatro, hace honor al título de este libro: es una tentación. Un impulso que su autor refuerza con glamorosas fotografías de nuestra María Bonita, portadas de revistas, fotogramas de sus filmes, segmentos de su correspondencia con Lecuona, y valoraciones de personalidades de la cultura cubana que dan fe de su gracia y talento, como esa dedicatoria estampada por Félix B. Caignet en la que resume el destino de su nombre: «María… nombre de Virgen…/ De los Ángeles: justificado por su exquisitez y su dulzura./ Santana: nombre de Santa y de mi madre “santa”./ Artista… Cantante… y todo eso en grande./ ¡A sus pies!».”

Fuentes