Cambio lingüístico

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Cambio lingüístico
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Concepto:El cambio lingüístico es un producto del dinamismo interno del lenguaje y se presenta como una mutación o variación del sistema.

Cambio lingüístico. Es una característica inherente a la lengua. El cambio lingüístico se refiere al proceso de modificación y transformación que experimentan las lenguas a lo largo del tiempo, es decir, diacrónicamente, en el que intervienen causas internas y externas.

Tipos de cambios

  • Cambio fonético: es el que afecta a los sonidos.
  • Cambio fonológico: cuando se transforma el contenido diferencial de los fonemas y la distribución de estos.
  • Cambio morfológico-sintáctico: se refiere a la gramática, forma, estructura y sintaxis de la lengua.
  • Cambio lexical-semántico: se refiere tanto al significado de las palabras como a las formas léxicas y representaciones escritas de la lengua.

Causas

El cambio lingüístico puede producirse por diversas causas:

Causas internas

Son las propiamente lingüísticas, entre las que se encuentran:

  • La presión del sistema (presión paradigmática). La lengua es un sistema en que cada elemento depende de los otros, por lo que el efecto de cualquier cambio en un elemento, no puede verse como un fenómeno aislado, sino que repercute en toda la estructura del sistema lingüístico en su totalidad.
  • Las leyes fonéticas representan un factor de cambio al brindar un resumen de procesos y reglas de correspondencias, ya que el cambio fonético no reside en la palabra aislada, sino en todas las palabras que tienen esa determinada articulación.
  • Distintas tendencias humanas:

a) La ley del menor esfuerzo o ley de la economía fisiológica que relaja y desgasta el sistema. Por ejemplo: la m final latina se perdía en la pronunciación de Plauto, y no se escribe en el sepulcro de los Escipiones. En el habla vulgar, la pérdida se hizo general; así, caballum dio en romance caballo y novem dio nuevo.

b) La necesidad de ser comprendido que crea diferenciaciones para mantener o reforzar la claridad del signo. Esta tendencia, en oposición a la ley del menor esfuerzo, permite que se mantenga el sistema como medio de comunicación, impidiendo así su destrucción. Por ejemplo: la m final latina que se perdió en la lengua romance, solo se mantiene en los monosílabos para reforzar su debilidad fonética, y aún se sigue pronunciando en español convertida en n: quem/quien, cum/con, tam/ tan, entre otros.

c) La analogía que intenta unificar el sistema mediante la creación de formas, por imitación de otras ya existentes. La analogía corrige o entorpece incesantemente la acción de las leyes fonéticas. Con frecuencia el sentido de las palabras es el que ejerce su acción, de ahí que aparezcan los accidentes de etimología popular.

La analogía es considerada por muchos lingüistas, la causa más poderosa de la evolución lingüística y actúa sobre la fonética, la morfología y el vocabulario. Por ejemplo: la etimología popular es como un cruce de palabras procedentes de un error de interpretación respecto de una de ellas; el que habla cree equivocadamente que entre ellas hay una conexión etimológica. Del latín veruculum se dijo en francés verrou, y en español antiguo y dialectal berrojo, pero como esta palabra designaba un objeto para cerrar las puertas, se pronunció cerrojo, y, pues como se hace de hierro, se dijo en castellano antiguo ferrojo y en portugués ferrolho.

La analogía es también la base de fenómenos tan aparentemente opuestos, como la llamada «formación contraria»: después de haber calificado como «salada» el agua del mar, teniendo en cuenta la oposición salada/dulce, se denomina por analogía «agua dulce» al agua no marina, a pesar de que dicha agua no es precisamente dulce, sino, no salada.

d) La imitación de individuos y de grupos humanos que son vistos como modelos en cada momento. Ejemplo: durante la Época de Oro, Góngora, que había sido educado en un ambiente de humanistas y eruditos, introduce en su obra palabras del latín y del griego ajustándolas a la naturaleza del castellano, y así influyó poderosamente en toda la poesía del siglo XVII.

  • El principio de la economía se encuentra dentro de los límites del sistema.

Se manifiesta, por ejemplo, en el llamado “cambio funcional”, por el cual una palabra que habitualmente es usada como cierta parte de la oración, pasa a desempeñar otra función. Por ejemplo, mural pasa a funcionar como sustantivo al sustituir a este en la expresión periódico mural; igualmente ocurre con la palabra consolidado, que sustituye a empresa consolidad, así como el rápido, que sustituye al tren rápido.

Causas externas

Por ser la lengua una institución social, o sea, usada por la sociedad, se ve sometida a influencias que la propia sociedad le trasmite. De ahí que los cambios lingüísticos también sean motivados por causas externas, ya sean por cambios políticos, sociales o económicos que se hayan producido o por la mutua influencia de las lenguas.

Entre las causas externas de los cambios lingüísticos, un factor importante lo constituye la interferencia entre sistemas lingüísticos, que se produce tanto en el plano de la expresión como en el del contenido.

En el plano de la expresión, la interferencia a nivel del individuo se denomina acento extranjero, pero cuando se extiende a todo un grupo y se convierte en norma de una comunidad, da lugar al llamado cambio fonético.

La interferencia es el fenómeno que se encuentra en el efecto del sustrato, superestrato y adstrato, es decir, por influencia de una lengua sobre otra.

  • Sustrato: es la acción de la lengua de una población autóctona, conquistada y asimilada, sobre la lengua de los vencedores, si aquellos adoptan la lengua de estos. Por ejemplo: la influencia ejercida por las lenguas de los aborígenes americanos sobre el español.
  • Superestrato: se denomina superestrato a la influencia de la lengua de los vencedores sobre la lengua de los vencidos, cuando es esta la que predomina. Esto sucede cuando el pueblo que domina se ha impuesto por superioridad política, militar, etc., sobre un pueblo que tiene una cultura superior. Ejemplo: la lengua de los vándalos al invadir y dominar a los pueblos romanos.
  • Adstrato: es la influencia de una lengua sobre otra cuando ambas viven en contigüidad geográfica. Ejemplo: el español y el árabe durante la dominación arábiga en la península Ibérica.

La interferencia se manifiesta en todos los niveles de las lenguas en contacto, pero en lo que al léxico se refiere, se da en el préstamo y el calco.

  • Préstamo: consiste en el paso de un signo puro y simple de una lengua a otra. En el español se pueden encontrar préstamos de diferentes lenguas, como por ejemplo: del árabe: almacén, adalid, adarme, aljibe, alcoba, acelga; del francés: paje, jardín, coqueta; del italiano: soneto, piano, barcarola, parapeto; del inglés: casting, film, short.
  • Calco: es la combinación de dos signos ya existentes a imitación de un modelo extranjero, como por ejemplo: fin de semana, según el modelo week –end; máquina de escribir, según type writer; larga duración, según long-playing, entre otros

Tanto las causas internas como las externas, determinan el cambio lingüístico. Su conocimiento facilita una interpretación plena de los hechos lingüísticos.

Importancia del cambio lingüístico

Es necesario que la lengua cambie para que pueda seguir funcionando como tal, para que pueda satisfacer las nuevas necesidades que la sociedad plantea, pues de no ser así, se produciría un rompimiento en las relaciones sociolingüísticas y los hombres no podrían comunicarse entre sí. La lengua tiene carácter social, por lo que no pueden concebirse unas condiciones sociales cambiantes y una lengua inmóvil, porque esto provocaría un rompimiento de las relaciones entre ambas, con la consiguiente pérdida de la función comunicativa de la lengua.

La lengua no debe ser entendida como algo hecho, terminado, sino como un continuo “hacer”, como algo cambiante. Se manifiesta principalmente esto, a través de las nuevas creaciones: formación de vocablos o sintagmas para designar nuevos conceptos o nuevos objetos, creaciones del lenguaje administrativo, cultismos nuevos de los lenguajes técnicos. También deben incluirse aquí la aparición de palabras o sintagmas por razones emocionales o expresivas. El lenguaje se usa, y cambia, ya sea en el aspecto fonético, en las categorías gramaticales o en la significación de las palabras.

Fuentes