Dietrich Buxtehude

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Dietrich Buxtehude
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Compositor y organista alemán
NombreDietrich Buxtehude
Nacimiento1637
Bandera de Dinamarca Dinamarca
Fallecimiento9 de mayo de 1707
Lübeck, Bandera de Alemania Alemania

Dietrich Buxtehude. Compositor y organista alemán, de origen danés. Sus contemporáneos lo reconocían como el mejor organista de su época.

Biografía

Infancia y juventud

Los eruditos discuten tanto la fecha como el lugar de nacimiento, aunque hoy día se ha aceptado que nació en 1637 en Helsingborg (Escania, hoy parte de Suecia, pero entonces parte de Dinamarca). En su obituario, en el Nova literaria Maris Balthici de 1707 se afirma: “Reconocía a Dinamarca como su país natal, cuando vino a nuestra región; vivió cerca de setenta años”. Otros, sin embargo, afirman que nació en Bad Oldesloe en el Ducado de Holstein, hoy Schleswig-Holstein en Alemania, que en aquel tiempo formaba parte de la Monarquía danesa.

Hijo de un organista, de su padre aprendió la técnica del órgano y la composición. Desde 1657 fue organista de la iglesia de Santa María de Helsingborg y desde 1660 de la de Helsingør.

Otra etapa de su vida

En 1668, y tras desposar, según la costumbre, a la hija de su predecesor, Franz Tunder, accedió al puesto de organista de la Marienkirche de Lübeck. En esta iglesia, en la que se halla uno de los mejores órganos de toda Alemania, permaneció hasta su muerte, labrándose una extraordinaria reputación como intérprete de su instrumento y compositor.

Es célebre la historia, quizá legendaria, pero en todo caso ilustrativa de su maestría, que narra el viaje de trescientos kilómetros, de Arnstadt a Lübeck, que realizó a pie Johann Sebastian Bach cuando tenía veinte años sólo para escucharlo. Buena parte de su fama se debía a la organización de los Abendmusiken, ciclos de conciertos públicos en los que se ofrecían obras instrumentales y vocales.

Muerte

Muere el 9 de mayo de 1707.

Obras

Buxtehude compuso música sacra en una época en que los compositores conocidos preferían cultivar las nuevas formas profanas: la ópera, el concierto y la sonata.

Con este compositor se consigue una música sacra luterana capaz de igualar a la previa polifonía católica del siglo XVI, que había sido reprobada por la Reforma de Lutero. Es el mejor compositor luterano del siglo XVII.

El grueso de su trabajo viene representado por música vocal, con una amplia variedad de estilos, y piezas para órgano, que consisten básicamente en series de corales y otras formas variadas de gran tamaño.

Música de cámara

La música de cámara representa una parte muy pequeña de la obra superviviente. Para clavecín compuso una veintena de suites (de las cuales algunas se atribuyen a Nicolas Lebègue), seis variaciones y veinte sonatas en trío (para violín, viola da gamba y bajo continuo).

Las suites para clave siguen casi invariablemente el modelo estándar. BuxWV 250 puede haber inspirado las Variaciones Goldberg de J. S. Bach, pues ambas series tienen treinta y dos variaciones y bastantes similitudes en la estructura de determinados movimientos.

Buxtehude sigue el modelo de Corelli de la sonata a dos y a tres voces. La única obra de Buxtehude que se editó durante su vida fueron precisamente sonatas de cámara, para violín, viola da gamba y clave, a mediados de la década de 1690; hubo un primer libro en 1694 y un segundo en 1696.

Sonatas en trío: en sol, en si bemol y en do menor, opus 1/2, 4 y 6 (BuxWV 253, 255 y 257); en do y en sol menor, Op. 2/2-3 (BuxWV 260 y 261)

Música vocal

Salvo algunos cantos nupciales, la obra vocal de Buxtehude es sacra. La reforma luterana favoreció una música sacra coral, basada en himnos, para que toda la congregación participara en el canto. Buxtehude extendió el alcance musical y emocional de esta música coral, “hasta el punto que —debido a la complejidad del sonido— la congregación tenía que escuchar en vez de participar” (McLeish).

Compuso más de cien cantatas sobre textos en alemán y latín. Sus cantatas tienen un “encanto fresco y vivaz que incluso Bach rara vez igualó” (McLeish).

Compuso una misa breve a cinco voces, el motete Benedicam Dominum a veinticuatro voces, y varios oratorios, desgraciadamente perdidos en su mayor parte. Se conservan los libretos, pero no las partituras, lo cual es particularmente desafortunado, porque sus oratorios alemanes parecen haber sido el modelo para las obras posteriores de Johann Sebastian Bach y Georg Philipp Telemann.

Cantatas Membra Jesu nostri, Cantate Domino, Jesu meine Freude.

Cantata de Navidad In dulce jubilo.

Obras para teclado

En vida se le reconoció la capacidad de interpretación, improvisación y composición de obras al órgano. Destacan sus composiciones para clavicémbalo. Junto a Bach, es el responsable de la creación de un amplio repertorio específico para este instrumento, en lugar de usarlo como mero acompañamiento del canto. Compuso tocatas, fantasías, fugas, pasacalles y sonatas. Estas obras influyeron notablemente en compositores posteriores.

Los preludios forman la parte principal del trabajo de Buxtehude y son considerados su principal contribución a la música del siglo XVII. Son composiciones en secciones que alternan las partes improvisadas con las partes de estricto contrapunto, normalmente fugas. Aunque esto último recuerda a las tocatas de Frescobaldi, las obras de Buxtehude son mucho más estrictas que ninguna otra tocata de su época.

Sus preludios son bastante variados en estilo, lo que les hace difíciles de clasificar: van desde los majestuosos BuxWV 137 y BuxWV 148 (que incluyen una verdadera chacona junto a partes fugadas y otras secciones tipo tocata) hasta piezas con múltiples partes variadas como BuxWV 141 (dos fugas, secciones de contrapunto imitativo y partes con escritura concordada) y composiciones con dos fragmentos relativamente breves como BuxWV 144 (un preludio improvisado corto seguido de una fuga más larga). Las secciones pueden estar explícitamente separadas en la partitura o fluir de una a la otra, estando el final de una y el principio de la otra en el mismo compás.

Los preludios comienzan, invariablemente, con secciones de improvisación que emplean una amplia serie de técnicas, desde la escritura contrapuntística, con breves fragmentos imitativos basados en un solo motivo, a otros en los que se concuerdan las voces sin seguir un mismo motivo, con arpegios, por ejemplo. Las fugas suelen ser a cuatro voces; los temas son a menudo simples, recordando a las canzonas de Johann Jakob Froberger. No obstante, hay algunas excepciones notables: por ejemplo, el tema de BuxWV 148 está basado por entero en la repetición de notas; una fuga en BuxWV 142 emplea un tema cromático que recuerda a numerosos ricercares de órgano de la época, pero compuesta en negras, y no en blancas, como era típico. Los temas de Buxtehude rara vez exceden de dos compases de largo; el tema desarrollado durante seis compases, de una fuga en BuxWV 145, es una de las excepciones a esta norma. Las propias fugas son series de exposiciones sin material episódico y virtualmente sin modulaciones a otros tonos, puesto que esto se logra con las secciones libres del preludio.

Por lo que se refiere a las series corales, casi todas pueden clasificarse en una de estas tres categorías: preludios corales, fantasías corales y variaciones corales. La mayor parte de las series corales tienen la forma de preludios corales, como el Ein feste Burg ist unser Gott BuxWV 184.

Las variaciones corales de Buxtehude están compuestas normalmente a tres o cuatro voces. Consisten en tres o cuatro variaciones de las cuales sólo una puede usar el pedal. Estas piezas no son tan importantes para el desarrollo de la forma ni tan avanzadas como las contribuciones de Pachelbel o Georg Böhm a este género. Hay series corales que no encajan en ninguno de estos tres tipos: Auf meinen lieben Gott, BuxWV 179, que es, de manera bastante desacostumbrada para la época, una suite de danza basada en el coral, y las basadas en el canto (Magnificats BuxWV 203-5 y Te Deum Laudamus, Bux WV 218), que son estructuralmente similares a las fantasías corales.

Otras obras para teclado

Asimismo Buxtehude compuso dos chaconas y un pasacalles que, junto a las seis chaconas para órgano de Pachelbel, representan una variación del estilo tradicional de chacona, y, además, la primera contribución seria del Norte de Alemania a la evolución de este género. Están entre las obras de Buxtehude más conocidas y han influido en numerosos compositores posteriores, en particular Bach y Brahms. Unas pocas canzonas para teclado son sus únicas piezas estrictamente contrapuntísticas y probablemente fueron compuestas con fines pedagógicos. De las tres piezas conocidas como fugas, sólo la primera, BuxWV 174, es una verdadera fuga; BuxWV 175 es más una canzona (dos secciones, ambas fugadas y sobre el mismo tema), mientras que BuxWV 176 es más un típico preludio, sólo que empieza con una fuga en lugar de con una sección improvisada.

Fuente