Jardines Colgantes de Babilonia

Revisión del 20:54 2 dic 2020 de Rosarino (discusión | contribuciones)
(dif) ← Revisión anterior | Revisión actual (dif) | Revisión siguiente → (dif)
Jardines colgantes de Babilonia
Información sobre la plantilla
Jardines colgantes de Babilonia.JPG
Nombre del Autor:Miles de esclavos bajo las órdenes del rey Nabucodonosor II.
Ubicación Geográfica:En la ciudad de Babilonia, a orillas del río Éufrates

Jardines Colgantes de Babilonia casi contemporánea a la cultura egipcia, en la Mesopotamia surgió una cultura que, pese a las diferentes dominaciones, fue preservada durante milenios.

Existencia dudosa

La existencia de los Jardines Colgantes es también discutida.

En las crónicas de las conquistas de Alejandro Magno, no aparecen menciones de ellos, como tampoco aparecen en las crónicas de visitantes posteriores.

En los escritos babilónicos de la época, tampoco se encuentran referencias a ellos.

Recién en el siglo I a. n. e., el geógrafo griego Estrabón, realiza la primera descripción de los jardines:

Consta de terrazas abovedadas alzadas unas sobre otras, que descansan sobre pilares cúbicos. Estas son ahuecadas y rellenas con tierra para permitir la plantación de árboles de gran tamaño. Los pilares, las bóvedas, y las terrazas están construidas con ladrillo cocido y asfalto.

Dos siglos después, un escritor judío que vivió en el siglo I, describió los jardines colgantes de la siguiente forma:

Nabucodonosor ordenó levantar cerca de su palacio elevaciones de piedra, darles la forma de montaña y plantarlas con toda clase de árboles. Por deseo de su mujer instaló además un jardín como los había en la patria de ella.

Posteriormente se crearon leyendas acerca de la existencia de los Jardines Colgantes de Babilonia, atribuyéndolas al emperador Nabucodonosor. Según esta leyenda, Nabucodonosor II tenía por esposa a Amytis, hija del rey de los medos. Para complacer a su reina, Nabucodonosor había mandado construir los jardines, construidos de tal forma que recordaran la tierra natal de Amytis, totalmente diferente a la región de Caldea.

Otra leyenda medieval dice que los Jardines Colgantes de Babilonia habían sido construidos en el siglo XI a. n. e. por la reina asiria Shammuramat (conocida en el mundo griego como Semiramis), quien a la muerte de su esposo, el emperador asirio Shamsidad V, gobernó el imperio como regente de su hijo Adadnirari III. Fue una gran gobernante. Durante su regencia, los asirios conquistaron los grandes imperios de Egipto y la India. Cuando descubrió que su hijo conspiraba para derrocarla, el dolor la llevó al suicidio.

Excavaciones arqueológicas

Los Jardines Colgantes de Babilonia.jpg

Las excavaciones arqueológicas recientes en la ciudad de Babilonia, descubrieron el lugar donde se encontraba asentado el palacio junto al cual, de acuerdo con algunas crónicas, se encontraban los Jardines.

Al sur del palacio, otros hallazgos arqueológicos incluyen una construcción abovedada con paredes gruesas y un sistema de irrigación. Sin embargo, el historiador griego Estrabón había indicado que los jardines se habrían situado sobre el río Éufrates, mientras que estas ruinas están alejadas apenas algunos cientos de metros. En la reconstrucción hipotética del lugar del palacio se trataron de localizar los jardines en el área que se extendía del río al palacio.

Paredes recientemente descubiertas, a orillas del río y que tienen 25 metros de espesor, podrían ser de forma escalonada, como las terrazas descritas en los antiguos escritos griegos. No obstante, las pruebas necesarias para avalar cualquiera de las teorías son insuficientes. Los arqueólogos e historiadores se encuentran lejos de confirmar o no su existencia.

Características

Según cuentan, los jardines estaban situados junto al palacio del Rey, precisamente al lado del río, para que los viajeros los pudieran contemplar ya que el acceso estaba prohibido al pueblo. Desde la más alta de las terrazas se situaba un depósito de agua desde el cual corrían varios arroyos.

Los Jardines Colgantes de Babilonia probablemente no colgaban realmente en el sentido de estar suspendidos por cables o cuerdas. El nombre proviene de una traducción incorrecta de la palabra griega kremastos o del término en latín pensilis, que significa no justamente colgar pero sí sobresalir, como en el caso de una terraza o de un balcón.

Fuentes