Josefina Antúnez

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Josefina Antúnez
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NombreJosefina Antúnez

Josefina Antúnez. Madre del mártir revolucionario Arquímides Colina Antúnez fue una luchadora revolucionaria incansable.

Síntesis biográfica

La lucha clandestina

Su profesión ha sido siempre la de defender la Revolución y que triunfara el Movimiento 26 de Julio. Aunque los soldados de Batista asesinaron a su hijo, siguió dedicándose a la acción y sabotaje en La Habana y a recoger medicamentos para enviar a la Sierra.

Engañaba a su madre y a las amistades, diciéndoles que iba a hacer visitas pero, en realidad, acudía a encuentros con miembros del movimiento 26 de Julio..

Ella cuenta que una noche al llegar al edificio Partagás donde estaban reunidos sus compañeros de lucha, le pusieron una ametralladora en el pecho. Cuando entró, vio que todos estaban detenidos allí desde horas antes. Sencillamente la apresaron porque era la madre de un mau mau (como le llamaban a los alzados en aquella época). Pero ella no habló. En el Vivac de mujeres de Mantilla, se entera, gracias a Radio Rebelde, de que el tirano Batista había huido. Josefina encima de un banco, convoca a las demás reclusas a cantar el Himno del 26.

Después del triunfo revolucionario

A los pocos días del triunfo de la Revolución, se encontró con Celia Sánchez y regresó a Santiago de Cuba para estar cerca del lugar donde cayó su hijo. Allí comienza a dirigir el hogar de ancianosLucía Íñiguez que se encontraba en precarias condiciones. Allí hace un llamado a todo el personal para la restauración de la institución.

La entonces Ministra de Bienestar Social, Raquel Pérez, les apoya en esta noble labor. Todo el amor del mundo puso ella en esta tarea de casi tres años donde los logros fueron incalculables. Dirigió además la ampliación constructiva de esta institución.

Sus huellas quedaron en un hogar de niños sin amparo filial del municipio Cotorro que hoy lleva el nombre de su hijo, el mártir, Arquímides Colina. Laboró también en la reorganización de otro hogar de ancianos, el 28 de enero, del reparto Siboney en Ciudad de La Habana.

Aportó sus servicios en la restauración de una escuela para campesinas, Ana Betancourt, en el mismo reparto Siboney.

Su labor se notó en varias embajadas de nuestro país. La Federación de Mujeres Cubanas le estuvo muy agradecida, pues ella reunió trajes típicos de las campesinas húngaras para las actividades culturales que se desarrollan durante el Segundo Congreso de la organización femenina. En países como Perú, Guinea Ecuatorial y Argentina estuvo a la vanguardia, organizando a las mujeres cubanas que trabajaban en esos lejanos parajes.

La casa de Josefina es una trinchera donde los revolucionarios encuentran aliento. Lo mismo sirve de colegio electoral, que de local para las reuniones de la Federación y los CDR. La Asociación de Combatientes de su municipio, tuvo en su vivienda una morada para iniciar las labores organizativas.

Esta valiente mujer, fundadora de las Milicias Nacionales Revolucionarias y el Partido Comunista de Cuba, asegura orgullosa, sentirse realizada, pues piensa que ha cumplido con sus deberes de cubana de estos tiempos.


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