Quintín Bandera (Corralillo)

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Quintín Bandera
Información sobre la plantilla
Localidad de Cuba
EntidadLocalidad
 • PaísBandera de Cuba Cuba
 • ProvinciaProvincia de Villa Clara
 • MunicipioMunicipio Corralillo
Población 
 • Total2602 hab.
Quintín Banderas(Corralillo).jpg
Complejo Agroindustrial (CAI)

Quintín Bandera. Consejo popular que se encuentra ubicado en el municipio Corralillo. Cuenta con 900 viviendas y 2602 habitantes según los últimos estimados. Demográficamente está catalogado como un pueblo urbano.

Ubicación

El consejo popular se encuentra en los 80,35861111 grados de longitud oeste y en los 22,85444444 grados de latitud norte, posición geográfica que la ubica al noroeste de la ciudad de Santa Clara, la cabecera provincial, y a una distancia de 27 kilómetros cartesianos de Corralillo, la cabecera municipal.

Historia

Los primeros habitantes de la zona corralillense donde está enclavada la localidad, fueron aborígenes que pertenecían al grupo pre-agroalfareros. La zona fue poblada en los inicios del siglo XIX y sus primeros habitantes fueron españoles, algunos criollos y esclavos. La primera actividad económica de la localidad fue la agricultura y la ganadería de subsistencia. A partir de la segunda mitad del siglo XIX la industria azucarera comenzó su etapa de esplendor con la fundación de algunos ingenios en la zona y la entrada de esclavos africanos dedicados a trabajar en los campos y en la manufactura.

Quintín Bandera se encuentra en lo que es hoy el Complejo Agro Industrial (CAI) que lleva el mismo nombre que fue fundado en el año 1837 con el nombre de Ingenio Ramona, situado en los terrenos del corral demolido de Belén, comprendía 80 caballerías de tierra, lindando por el norte con los sitios de Sarduy. Su primer dueño fue José Manuel de Cadaval y a él le siguieron Francisco Almenteros Caloe, Higinia Branly Calvez y Francisco Font Linares.

Al comenzar la guerra de 1868, un grupo de hombres de la localidad y de los demás territorios corralillenses, formó un pequeño contingente y marcharon hacia la zona oriental con el propósito de incorporarse a las fuerzas insurrectas. Al iniciarse la gesta liberadora de 1895, algunos hijos de la localidad se integraron a una tropa de corralillenses, liderados por Marcos Aguirre y Rafael Izquierdo Triana, y marcharon hacia los campos el 25 de septiembre de ese año. Las fuerzas libertadoras operaron en amplias áreas del municipio, jefes como los Generales José Luis Robau y José Lacret libraron combates en la zona.

En la República neocolonial el desarrollo estuvo asociado al cultivo de la caña, la elaboración de azúcar y la ganadería. Los obreros nunca cesaron sus luchas por conquistar una vida mejor para el proletariado y en la noche que antecede al ciclón de 1933 se reúnen los obreros en su local llamado La Rosita, y la asamblea general preparan su plan de demandas que presentarían el día siguiente al entonces administrador Mario Vega, propósito este frustrado por el ciclón que destruyo el local del sindicato y el ingenio en casi su totalidad ante la desgracia los obreros siempre consientes de su deber posponen su plan de demandas y se dan a la tarea mas importante que es reconstruir el ingenio para mas tarde continuar, liderado por Jesús Menéndez, en su tarea de liberar la clase obrera del yugo opresor se destaca en esta tarea.

Y entre otras muchas el compañero Leopoldo Gonzáles Farrés este compañero participa en septiembre de 1943, junto a Jesús Menéndez en el cuarto congreso del sindicato azucarero.

Siguieron algunos meses de calma luego de la caída de Gerardo Machado pero al iniciar el año 1934 y convencido de que el cambio había sido solo de gobierno y no de sistema y acosado por la explotación de que eran victimas teniendo que trabajar doce horas diarias por el mismo salario de $0.30 diario, se reúnen nuevamente en asamblea general y liderados por el compañero Antonio Blanco preparan su plan de demandas : enterada la guardia rural de dicha asamblea la disuelve a tiro, resultando herido durante el atropello el compañero Tomas Fernández y detenidos los compañeros Eugenio Hernández Pellon, Francisco Fernández Ferran, Bernardo Gibert, Pablo Días Pénelas, German Hernández y Juan Blanco estos 2 últimos compañeros eran de la provincia de Oriente y cuya función entre nosotros era la de organizar el movimiento obrero.

Los compañeros antes mencionados sufrieron prisión injusta de que fueron objeto durante 47 días, luego de los cuales y temeroso el gobierno de la fuerza que tomaba el movimiento obrero le celebran un juicio arbitrario a pesar del cual se ven precisado a ponerlos en libertad y concedérseles además algunas de las demandas, como aumento de salario arreglo de algunas casas lográndose también un mejoramiento en lo que respecta a la higiene del Batey y Fernández, por el sur con los montes de los terrenos del señor Conde de Valle llano y parte del ingenio del señor Marques de Campo Florido, por el oeste con el citado señor y por el este con el potrero de Sánchez y el ingenio de Santa Clarita.

Los trabajadores del azúcar estuvieron presentes en las grandes batallas del proletariado en las décadas del cuarenta y el cincuenta del siglo XX. Entre estas acciones se recuerdan especialmente las luchas a favor del pago del diferencial azucarero, contra los desplazamientos obreros y en defensa de otras demandas del sector. Estas batallas se acrecentaron luego del golpe de estado perpetrado por Fulgencio Batista en 1952.

En 1957 se formaron células del Movimiento 26 de Julio en el territorio, y se intensificó, a partir de entonces, el enfrentamiento al tirano. En el transcurso de la República la educación sufrió el abandono y la cultura no estuvo tampoco ajena a esta realidad lo que hizo al territorio uno de los más atrasados de la actual Villa Clara. En los inicios de la revolución la localidad fue testigo las agresiones de las bandas que operaron en zonas cercanas, de la utilización del territorio, por su cercanía a la costa norte, como punto de infiltración y exfiltración desde y hacia los Estados Unidos.

La presencia del comandante Fidel Castro Ruz por zonas cercanas a la localidad, a raíz del paso de un huracán el 4 de noviembre del 2001, constituyó un compromiso para salir adelante ante la agresión de la naturaleza, objetivo logrado por la unidad de todos los corralillenses.

El nombre del consejo popular está dedicado al general Quintín Bandera (1834-1906).

Características

Topografía

A pesar de pertenecer a un municipio costero, favorecido por los vientos marinos, que dotan la localidad de humedad y temperaturas agradables, sus suelos rojos, negros y arenosos son poco fértiles debido precisamente a su cercanía con el mar.

Las condiciones geográficas de la zona hacen que las temperaturas promedios diarias en la localidad oscilen entre una máxima media de 30,57 grados centígrados y una mínima media de 22,15 grados centígrados. Los vientos muestran durante todo el año una tendencia promedio a soplar desde el este de la localidad con una rapidez promedio de 15,1 kilómetros por hora.

Hidrografía

Las lluvias en la localidad alcanzan un total acumulado anual de 999,0 milímetros con 113,4 días de lluvias y una humedad relativa en la atmósfera que alcanza el 80,06 % como promedio.

Historia

Los primeros habitantes de la zona corralillense donde está enclavada la localidad, fueron aborígenes que pertenecían al grupo pre-agroalfareros. La zona fue poblada en los inicios del siglo XIX y sus primeros habitantes fueron españoles, algunos criollos y esclavos. La primera actividad económica de la localidad fue la agricultura y la ganadería de subsistencia. A partir de la segunda mitad del siglo XIX la industria azucarera comenzó su etapa de esplendor con la fundación de algunos ingenios en la zona y la entrada de esclavos africanos dedicados a trabajar en los campos y en la manufactura.

Al comenzar la guerra de 1868, un grupo de hombres de la localidad y de los demás territorios corralillenses, formó un pequeño contingente y marcharon hacia la zona oriental con el propósito de incorporarse a las fuerzas insurrectas. Al iniciarse la gesta liberadora de 1895, algunos hijos de la localidad se integraron a una tropa de corralillenses, liderados por Marcos Aguirre y Rafael Izquierdo Triana, y marcharon hacia los campos el 25 de septiembre de ese año. Las fuerzas libertadoras operaron en amplias áreas del municipio, jefes como los Generales José Luis Robau y José Lacret libraron combates en la zona.

En la República neocolonial el desarrollo estuvo asociado al cultivo de la caña, la elaboración de azúcar y la ganadería.

Los trabajadores del azúcar, estuvieron presentes en las grandes batallas del proletariado en las décadas del cuarenta y el cincuenta del siglo XX. Entre estas acciones se recuerdan especialmente las luchas a favor del pago del diferencial azucarero, contra los desplazamientos obreros y en defensa de otras demandas del sector.

Estas batallas se acrecentaron luego del golpe de estado perpetrado por Fulgencio Batista en 1952. En 1957 se formaron células del Movimiento 26 de Julio en el territorio, y se intensificó, a partir de entonces, el enfrentamiento al tirano.

En el transcurso de la República la educación sufrió el abandono y la cultura no estuvo tampoco ajena a esta realidad lo que hizo al territorio uno de los más atrasados de la actual Villa Clara.

En los inicios de la revolución la localidad fue testigo las agresiones de las bandas que operaron en zonas cercanas, de la utilización del territorio, por su cercanía a la costa norte, como punto de infiltración y exfiltración desde y hacia los Estados Unidos.

La presencia del Comandante Fidel Castro Ruz por zonas cercanas a la localidad, a raíz del paso de un huracán el 4 de noviembre del 2001, constituyó un compromiso para salir adelante ante la agresión de la naturaleza, objetivo logrado por la unidad de todos los corralillenses.

Desarrollo social

Económico

El territorio cuenta con una base económica agropecuaria, que se sustenta en la producción cañera, la producción azucarera, agrícola y ganadera, de un grupo de servicios básicos a la población en la actividad comercial, de transporte, servicios personales y técnicos, entre otros.

Educación

La cobertura médica y educacional a la zona ha permitido satisfacer las necesidades de una población creciente. Decenas de profesionales de diferentes esferas sirven hoy a los intereses de la comunidad, aquí o en las localidades vecinas. Los habitantes pueden estudiar todos los niveles, incluyendo el universitario; cuentan con servicios de salud locales, municipales o provinciales con los más modernos equipos, se han construido nuevas vías de comunicación a la localidad y sus pobladores cuentan con una franja litoral puesta al servicio del pueblo trabajador a través de sus bases de campismo para la recreación sana y el descanso.

Véase también

Fuentes