Síndrome de sección medular

Revisión del 11:14 31 may 2022 de Irma gt (discusión | contribuciones)
(dif) ← Revisión anterior | Revisión actual (dif) | Revisión siguiente → (dif)
Síndrome de sección medular
Información sobre la plantilla

Síndrome de sección medular . Este síndrome de sección medular al cuadro clínico que se desarrolla al quedar interrumpidas transversalmente la conducción y las funciones medulares a partir de un nivel dado. Como puede apreciarse, se trata de una paraplejía de índole medular, pero que suele presentar características muy peculiares. La sección medular puede ser orgánica o funcional, aunque no siempre es total. Se presenta de forma aguda o lenta y progresiva; es por esto que se distinguen varias formas clínicas de sección medular: aguda completa, aguda incompleta, incompleta desarrollo lento y hemisección medular.

Sección medular aguda completa o síndrome de Bastia

Se debe a lesiones traumáticas (fracturas o luxaciones vertebrales, contusiones, hemorragias o heridas medulares cortantes y sobre todo punzantes o por arma de fuego), a infecciones por virus neurotropos y a otras infecciones con toma medular secundaria, como puede ocurrir en el curso de la fiebre tifoidea, la brucelosis, la septicemia, etc. Su origen puede ser también vascular (isquemia o trombosis). El cuadro que presentan los pacientes con esta forma clínica evoluciona en dos etapas: inicial y tardía o de liberación medular.

Etapa inicial

Se caracteriza por síntomas de shock o nihibición medular, con predominio de los trastornos motores. Se presenta una paraplejía flácida y anestesia total y completa por debajo del punto donde se ha producido la lesión. Los reflejos osteotendinosos están abolidos y el reflejo cutáneoplantar a menudo se encuentra ausente, aunque a veces existe una respuesta paradójica en flexión lenta. Hay alteraciones esfinterianas: incontenencia fecal y retención urinaria. Los trastornos tróficos son muy acentuados y se producen escaras y sacras y sobre otras eminencias óseas, las cuales ensombrecen el pronóstico. Los trastornos vasomotores y simpáticos existen siempre. Se observa ausencia de sudoración en las regiones afectadas y el reflejo pilomotor (horripilación) queda abolido. puede producirse acrocianosis y ademas maleolares discretos. La erección es imposible. A menudo la presión arterial está descendida.

Etapa tardía o liberación medular

La médula recobra su automatismo y se instala la rigidez y la espasticidad características de las paraplejías espinales, con reaparición de los reflejos osteotendinosos, que tienden a exaltarse. Los fenómenos paralíticos persisten y los sensitivos pueden seguir igual o algo atenuados. A veces la espasticidad predomina sobre la parálisis. Los reflejos cutáneos van reapareciendo, aunque no todos. El plantar se produce en extensión. Se presentan los reflejos de defensa o automatismo medular: reflejo de triple retracción o flexión y reflejo en masa, etc. Tras la etapa de retención vesical y micción por rebosamiento, aparece el automatismo vesical: el paciente orina sin darse cuenta, pues al aumentar la tensión vesical se abre los esfínteres por reflejo. el esfínter rectal algo su tono.

Sección medular aguda imcompleta

Cuando la sección, anatómica o fisiológica, no es completa se presenta un cuadro muy parecido al anterior, pero con trastornos parciales. A veces se producen disociaciones sensitomotoras, de modo que mientras la parálisis puede ser completa, la anestecia no lo es, ya que muchas fibras sensitivas escapan de esta interrupción. esto se a que las vías motoras, de trayecto circunscrito y más lábiles, se afectan con más frecuencia que las sensitivas, cuyas fibras discurren por la médula de forma dispersa. Así, por debajo de la metámera lesionada pueden quedar preservadas diferentes zonas o bandas cutáneas que escapan a la anestesia;corresponden sobre todo a fibras de la sensibilidad situada profundamente en la médula y que, por lo tanto, no se lesiona con facilidad. Por esto en ocasiones se observa que la anestesia no afecta a los glúteos ni a la cara interna de los muslos, pues las fibras que conducen la sensibilidad de estas zonas se sitúan en la parte interna de los cordones posteriores. La reapariciónde la sensibilidad tampoco constituye un hecho raro.

Fuente