Vitamina C
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La vitamina C o ácido ascórbico es un nutriente esencial para los mamíferos, se encuentra en la mayoría de frutas y verduras, además de ser fundamental para el crecimiento y la salud de los niños. Es catalogada como la vitamina estrella.
Sumario
[ocultar]Historia
En 1937, el Premio Nobel de Química fue concedido a bioquímico Walter Norman Haworth (1883-1950) por su trabajo en la determinación de la estructura del ácido ascórbico. Fue compartido con el bioquímico Paul Karrer (1889-1971), por las investigaciones de este sobre los carotenoides, las flavinas, la vitamina A y la vitamina B2.
El Premio Nobel de Medicina se otorgó a Albert Szent-Györgyi por sus estudios acerca de las funciones biológicas del ácido ascórbico.
Un aditivo alimentario es toda sustancia que, sin constituir por sí misma un alimento ni poseer valor nutritivo, se agrega intencionadamente a los alimentos y bebidas en cantidades mínimas con objeto de modificar sus caracteres organolépticos o facilitar o mejorar su proceso de elaboración o conservación.
Biosíntesis
Una gran mayoría de animales y plantas son capaces de sintetizar vitamina C, a través de una secuencia de 4 pasos enzimáticos, los cuales convierten la glucosa en vitamina C.
La glucosa necesaria para producir ascorbato en el hígado (en mamíferos) es extraída del glucógeno, por esto la síntesis de ascorbato es un proceso glicólisis-dependiente.
En reptiles y aves la biosíntesis es llevada a cabo en los riñones. Los seres humanos no poseen la capacidad enzimática de producir vitamina C. La causa de este fenómeno es que la última enzima del proceso de síntesis, la L-gulonolactona oxidasa está ausente debido a que el gen para esta enzima (el pseudogén ΨGULO, que es la L-gulonolactona oxidasa)[1] es defectuoso. La mutación no es letal para el organismo, debido a que la vitamina C es abundante en las fuentes alimentarias. Se ha detectado que las especies con esta mutación (incluyendo humanos) han adaptado un mecanismo de reciclaje para compensarla.
La vitamina C puede absorberse como ácido ascórbico y como ácido dehidroascórbico a nivel de mucosa bucal, estómago y yeyuno (intestino delgado), luego es transportada vía vena porta hacia el hígado para luego ser conducida a los tejidos que la requieran. Se excreta por vía renal (en la orina), bajo la forma de ácido oxálico principalmente, por heces se elimina solo la vitamina no absorbida.
Se ha observado que la pérdida de la habilidad para sintetizar ascorbato es sorprendentemente paralelo a la pérdida evolucionaria de la habilidad para disminuir ácido úrico. El ácido úrico y el ascorbato son fuertes agentes reductores. Esto ha conducido a la sugerencia que en primates más altos, el ácido úrico haya asumido algunas funciones del ascorbato. El ácido ascórbico puede ser oxidado en el cuerpo humano por la enzima ácido ascórbico-oxidasa.
La vitamina C es el L-enantiómero del ascorbato, el opuesto D-enantiómero no tiene significancia biológica. Ambas formas, tienen la misma molécula estructural. Cuando el L-ascorbato, (que es un fuerte agente reductor), aplica su función reductora es convertido a su forma oxidada, L-dehidroascorbato, que puede ser reducido de nuevo a su forma activa L-ascorbato por acción enzimática del glutatión.
Tipos de vitamina C
La vitamina C se divide en natural y sintética.
Las naturales se dividen en ácido ascórbico levógiro y ascorbato de sodio levógiro; por su parte las sintéticas pueden tener distintas variaciones.
Las ventajas del ácido ascórbico sintético es su precio relativamente bajo (solo si es el levógiro: generalmente el ácido ascórbico que se vende en la industria es el dextrógiro, mucho más económico que el levógiro) y la facilidad de su fabricación, pues su materia prima es el petróleo.
Sus desventajas son su baja efectividad y los efectos secundarios que conlleva el consumo de elementos minerales en reemplazo de vegetales.
Investigaciones
Las investigaciones de del premio Nobel Linus Carl Pauling sobre la vitamina C fueron fuente de controversias, y algunos las consideraron fruto de la charlatanería. En 1966, Irwin Stone desarrolló el concepto de curación a base de altas dosis de vitamina C. Tras este desarrollo, Pauling comenzó a tomar varios gramos al día para prevenir los resfriados. Entusiasmado por los resultados, se interesó por la literatura del tema, y en 1970 publicó Vitamin C and the common cold (‘la vitamina C y el resfriado común’).
Una de las afirmaciones más polémicas en dicho texto es la siguiente:
- alergias
- anemia
- amigdalitis
- artritis reumatoide
- arterosclerosis
- aspereza de garganta
- bronquitis
- cáncer
- cataratas
- cefaleas
- diarrea
- dolor abdominal
- dolores en coyunturas
- dolores musculares
- encías sangrantes
- escalofríos
- faringitis
- fiebre
- fiebre reumática
- hemorragias
- hepatitis
- herpes labial
- infecciones agudas y crónicas
- infertilidad
- intoxicaciones
- laringitis
- malestar general
- meningitis
- neumonía
- otitis media
- resfriado
- rinitis
- ronquera
- tos
- vómitos
- sarampión
- enfermedades cardíacas
- enfermedades renales
- enfermedades vasculares periféricas
- enfermedades relacionadas con la edad avanzada
- deterioro del sistema inmunitario
- enfermedades degenerativas del sistema nervioso.Linus Pauling
Al año siguiente, Pauling comenzó una larga colaboración con el oncólogo británico Ewan Cameron, trabajando sobre el uso de la vitamina C por vía intravenosa o por vía oral en enfermos de cáncer en fase terminal.
Cameron y Pauling escribieron varios artículos, así como un libro de divulgación llamado La vitamina C y el cáncer, describiendo sus observaciones. Aunque los resultados parecían favorables, se descubrió que Pauling inventaba los resultados de estudios con seres humanos. Esto generó una campaña de publicidad negativa en su contra, que minó la credibilidad de Pauling y sus investigaciones por muchos años.
Investigadores del Reino Unido y Portugal demostraron que comer naranjas o tomar jugo de limón tendría grandes beneficios para la piel. La vitamina C presente en estos alimentos ayudaría con la cicatrización y el envejecimiento prematuro.
Alimentos con más vitamina C
Los alimentos que poseen más vitamina C son:[2]
- pimientos rojos: 139 mg cada 100 gramos
- perejil: 133 mg cada 100 gramos
- brócoli: 110 mg cada 100 gramos, siempre que se coma crudo, en ensalada
- kiwi: 100 mg cada 100 gramos
- raíz (bulbo) de hinojo: 93 mg cada 100 gramos
- uvas: 90 mg cada 100 gramos
- frutillas: 70 mg cada 100 gramos
- albahaca cruda: 61 mg cada 100 gramos
- caqui: 60 mg cada 100 gramos
- papaya: 60 mg cada 100 gramos.
- jugo de naranja: 50 mg cada 100 gramos
- jugo de limón: 48 mg cada 100 gramos (100 gramos más o menos pesa el jugo de dos limones).
La vitamina C es «termolábil», es decir que calor la destruye. (Por eso no se recomienda calentar los cítricos ni su jugo).
Función
En humanos, la vitamina C es un potente antioxidante, actuando para disminuir el estrés oxidativo; un substrato para la ascorbato-peroxidasa, así como un cofactor enzimático para la biosíntesis de importantes bioquímicos. Esta vitamina actúa como agente donador de electrones para 8 diferentes enzimas:
- Tres enzimas participan en la hidroxilacion del colágeno. Estas reacciones adicionan grupos hidroxilos a los aminoácidos prolina o lisina en la molécula de colágeno (vía prolin-hidroxilasa i lisi-hidroxilasa), con ello permiten que la molécula de colágeno asuma su estructura de triple hélice. De esta manera la vitamina C se convierte en un nutriente esencial para el desarrollo y mantenimiento de tejido de cicatrización, vasos sanguíneos, y cartílago.
- Dos enzimas son necesarias para la síntesis de carnitina. Esta es necesaria para el transporte de ácidos grasos hacia la mitocondria para la generación de ATP.
- Las tres enzimas remanentes tienen funciones en:
- Participación en la biosíntesis de norepinefrina a partir de dopamina, a través de la enzima dopamina-beta-hidroxilasa.
- Otra enzima adiciona grupos amida a hormonas peptídicas, incrementando enormemente su estabilidad.(21)(22)
- Otra modula el metabolismo de la tirosina.
Los tejidos biológicos que acumulan más de 100 veces el nivel sanguíneo de vitamina C, son las glándulas adrenales, pituitaria, timo, cuerpo lúteo, y la retina. Aquellas con 10 a 50 veces la concentración presente en el plasma incluyen el cerebro, bazo, pulmón, testículos, nódulos linfáticos, mucosa del intestino delgado, leucocitos, páncreas, riñón y glándulas salivales.
La vitamina C ayuda al desarrollo de dientes y encías, huesos, cartílagos, a la absorción del hierro, al crecimiento y reparación del tejido conectivo normal (piel más suave, por la unión de las células que necesitan esta vitamina para unirse), a la producción de colágeno (actuando como cofactor en la hidroxilacion de los aminoácidos lisina y prolina), metabolización de grasas, la cicatrización de heridas. Su carencia ocasiona el escorbuto, también resulta esta vitamina un factor potenciador para el sistema inmune aunque algunos estudios ponen en duda esta última actividad de la vitamina C. Los glóbulos blancos contienen 20 a 80 veces más vitamina C que el plasma sanguíneo, y la misma fortalece la capacidad citotóxica de los neutrófilos (glóbulos blancos).
La vitamina C es esencial para el desarrollo y mantenimiento del organismo, por lo que su consumo es obligatorio para mantener una buena salud.
La vitamina C sirve para:
- Evitar el envejecimiento prematuro (proteger el tejido conectivo, la "piel" de los vasos sanguíneos).
- Facilita la absorción de otras vitaminas y minerales.
- Es antioxidante.
Linus Pauling aseveraba que la vitamina C
- reforzaba el sistema inmune
- prevenía la gripe,
- prevenía enfermedades cardíacas (tema tratado más adelante).
- prevenía enfermedades degenerativas tales como arteriosclerosis, cáncer, Enfermedad de Alzheimer.
Sin embargo, investigaciones realizadas desde los años 1990 con miles de sujetos de investigación refutaron esta hipótesis.
Se ha demostrado que el consumo en exceso de ácido ascórbico levógiro― es poco recomendable, porque, entre otras cosas, un consumo excesivo puede provocar alteraciones gastrointestinales.
Linus Pauling consumió hasta 15 000 mg (o sea, 15 g) durante décadas, hasta que enfermó de cáncer de próstata, enfermedad que fue la causa de su deceso.
Véase también
Fuentes
- Volver arriba ↑ «L-gulonolactone oxidase», artículo en inglés publicado en el sitio web Wikipedia.
- Volver arriba ↑ El jugo de un limón pesa más o menos unos 50 gramos, y tiene unos 23 mg de vitamina C (solamente si se toma crudo; la oxidación por exposición al aire lo único que provoca es un saborcito medio amargo pero no destruye la vitamina: a las 12 horas de exprimido todavía conserva exactamente la misma cantidad de vitamina C).
Linus Pauling recomendaba consumir al menos 10 gramos diarios de vitamina C.
Para tomar 10 gramos de vitamina C por día habría que consumir:- 3,6 kg de pimientos crudos (diarios)
- 10 litros de jugo de naranja
- 10,4 litros de jugo de limón
- un tubo de 10 pastillas de Redoxón (de 1 gramo cada pastilla)
- 5 pastillas de Redoxón Forte, de 2 gramos
Sin embargo se ha demostrado algo raro: que la vitamina C —aunque no sirve para prevenir un resfrío— sí sirve para acortar su duración.
El premio nobel Linus Pauling (1901-1994), tras tomar durante más de veinte años varios gramos diarios de vitamina C, desarrolló un cáncer de próstata que fue por lo que murió.
- Ander, Álex (2018): «Las vitaminas fugitivas del zumo y otros mitos de la ciencia que creíste a pie juntillas», artículo publicado el 25 de mayo de 2018 en el sitio web Yorokobu (España). Esa falacia se llama «argumento de autoridad». Lo de que la vitamina C cura el resfriado fue una ocurrencia de Linus Pauling, un químico y premio nobel. Si alguien así afirma tal cosa, da igual de dónde se lo saque o si es una ocurrencia suya. Directamente nos lo creemos, porque es una autoridad. En realidad, esa vitamina no hace que se te cure antes un resfriado, ni ayuda a aliviar alguno de los síntomas. Sin embargo, los medicamentos de venta libre siguen utilizándola porque el consumidor lo demanda.Déborah García Bello
(divulgadora científica española) en su libro
¡Que se le van las vitaminas! Mitos y secretos que solo la ciencia puede resolver - Gómez, José Andrés (2020): «La mentira de la vitamina C y los virus: por qué el zumo de naranja no previene el contagio. El mito de que la vitamina C es un arma perfecta para combatir a algunos patógenos sigue vigente en el imaginario colectivo», artículo publicado el 26 de marzo de 2020 en el sitio web de la revista El Español (Madrid). La vitamina C es un nutriente esencial para nuestro cuerpo que no podemos generar por nosotros mismos, como sí pueden hacer otros animales, y por tanto tenemos que ingerirlo con los alimentos. Tiene algunas funciones importantes, por ejemplo es necesario para el mantenimiento del sistema inmune, interviene en el proceso de envejecimiento y su escasez se asocia con una enfermedad llamada escorbuto.
Las recomendaciones diarias son de 90 mg para los hombres, 75 mg para las mujeres, 85 mg para embarazadas y 120 mg para mujeres en época de lactancia.
Sin embargo, en muchas ocasiones se han magnificado sus propiedades, especialmente a partir de las ideas de Linus Pauling, nobel de química en 1954 y nobel de la paz en 1962, que sin embargo dio pie a una famosa pseudoterapia, la medicina ortomolecular, que propone que regular las dosis de determinadas moléculas dentro del organismo, entre ellas las vitaminas, se pueden curar todas las enfermedades. Entre ellas, la vitamina C es una de las más veneradas y eso ha llevado a magnificar sus propiedades, aunque sin aportar evidencias científicas para ello. - «Científicos de profesión, pseudocientíficos por afición», artículo publicado el 11 de noviembre de 2019 en el sitio web BBVA Open Mind (España). En los años 40, Pauling comenzó a experimentar con suplementos vitamínicos, y en 1968 sorprendió a muchos publicando en la revista Science un artículo titulado «Psiquiatría ortomolecular», en el que culpaba a la falta de vitaminas las enfermedades mentales. La moda de la ingesta de vitaminas surgida en los años 70 creció en buena parte apoyada en sus trabajos, con los que Pauling trataba de demostrar, por ejemplo, la capacidad de la vitamina C de curar desde un catarro hasta un cáncer. La medicina ortomolecular propugnada por Pauling ha sido ampliamente desacreditada por la ciencia, aunque ha perpetuado mitos como la eficacia de la vitamina C contra el resfriado.
- «Cuidado con el bulo de que la vitamina C cura el cáncer», artículo publicado el 23 de febrero de 2020 en el sitio web de refutación de mitos seudocientíficos Maldita Ciencia (España).
- Lantigua, Isabel F. (2007): «El falso mito de la vitamina C para el resfriado: este micronutriente acorta los catarros y alivia los síntomas, pero no los previene. En el caso de maratonianos o esquiadores sí reduce un 50 % el número de resfriados», artículo publicado el 18 de julio de 2007 en el sitio web del diario El Mundo (Madrid).
- López, Alfred (2014): «¿De dónde surge el mito que asegura que la vitamina C cura el resfriado?», artículo publicado el 5 de mayo de 2014 en el sitio web del diario 20 minutos (Madrid).
- «Vitamina C», artículo publicado en el sitio web Wikipedia.
- Ander, Álex (2018): «Las vitaminas fugitivas del zumo y otros mitos de la ciencia que creíste a pie juntillas», artículo publicado el 25 de mayo de 2018 en el sitio web Yorokobu (España).